Archivo por meses: Noviembre 2013

El apoyo de la pareja en la lactancia

Desde que nació mi hijo, he sabido lo afortunados que somos por contar con el apoyo de papá para todo, y especialmente con la lactancia materna. En general, su apoyo ha consistido en cuidar y procurar que tanto yo como mi bebé estemos cómodos y nos sintamos protegidos. Esto se da en diferentes maneras.

Al inicio, fue crucial que mi pareja estuviera ahí como un guardián de nuestra intimidad: con la explosión de emociones luego de la cesárea, siempre supo cuándo necesitaba compañía, cuando necesitaba estar a solas con mi bebé, cuando necesitaba sus abrazos y, también, cuando necesitaba darme un baño largo y relajante.

El primer mes mi madre y mi suegra estuvieron con nosotros para apoyarnos. Pero en cuanto estuvimos solos los cuatro (papá, mamá, bebé y perro), ha sido mi esposo quien prácticamente se ha hecho cargo de la limpieza de la casa. Así que esos primeros meses, cuando parecía que dedicaba todo el día tan solo a amamantar, no tuve que cargar con la presión de, además, pensar en la casa. Tampoco le molesta si todos los días compramos comida en alguna cocina económica o comemos algo sencillo como pasta o atún. Esto, que parecería ajeno al tema de la lactancia, es sin duda una de las claves más importantes para el éxito de la misma: que tu pareja sepa que lo más importante es tu recuperación post-parto, que te sientas lo más cómoda y tranquila que sea posible para que esa tranquilidad se refleje en el bebé. Creo que nada ayuda tanto al momento de amamantar, sobre todo los primeros días, como un clima de paz.

En este sentido, la decisión conjunta de compartir la cama con el bebé ha sido otro punto importante. Él mismo insistía en que lo dejara dormir del lado de la lámpara de noche, y que lo despertara para prender la luz si lo necesitaba. Así, aunque medio dormido, estaba ahí por si necesitaba alguna almohada de apoyo o un vaso de agua, o por lo menos sentir que no sólo yo tenía que despertar en las noches.
Ahora que lo pienso, también fue él quien buscó en internet información y videos sobre diferentes posiciones para amamantar y, con ello, complementó lo que mi madre me había enseñado de su propia experiencia.

Mientras más lo pienso, veo que la lactancia no es un tema que implique solamente a la madre y al bebé. Es más, creo que no sólo atañe al ámbito familiar inmediato, sino que es un tema que abarca a la comunidad entera.

la vuelta al Mundo con tetica

Parece que fue ayer cuando tome aquel primer avión con mi bebé de 6 meses y mi esposo… ya hace 4 años de eso, nos hemos vuelto expertos.

Viajar con niños es todo un tema, desde siempre he observado (y lo sigo haciendo) a las madres y padres que se desplazan con sus hijos, bolsos, pañaleras, carteras, coche, teteros, calentador de teteros, pañitos, juguetes, recipientes para cierto tipo de alimento, termos de agua… los pobres cargan con todo aquello que en la tienda les aseguraron “seria útil y necesario” y así se encaminan hacia su rumbo, cargados como mulas, sin manos suficientes para atender al bebé y llevar los objetos “indispensables” al mismo tiempo, resultado: llantos incontrolado de los pequeños y padres estresados.

Nosotros tuvimos otra experiencia, otra historia que contar. Nuestra niña creció y viajó con su tetica. En ella tenia todo lo que podía necesitar, alimento, bebida, calor, cobijo, confort, descanso. A mi también me habían advertido “son muchas horas llévate esto y lo otro” me sentía confundida, sin embargo decidimos hacerlo a nuestro modo, y efectivamente mi intuición no falló. Nuestros viajes han sido cómodos en ese sentido, conmigo llevaba todo lo que ella necesitaba y estábamos libres de cargar con cosas innecesarias.

Así descubrí también que los coches son incómodos, pesados, ocupan espacio y son un equipaje más que cargar durante el viaje, quita espacio en la maleta del vehículo para todo lo demás. Mi mejor amigo en estas experiencias ha sido el canguro tipo fulard, se trata de un cargador de bebé hecho de tela que envuelve el cuerpo del bebé junto al de la madre, es lo mas práctico, sobre todo si tienes que tener tus manos libres para rodar maletas, sacar documentos u otra tarea. Es más seguro, nadie se acercará ni tratará de tocar a tu bebé si estás haciendo otra cosa, pues lo tienes en tu pecho y lo más importante es el bienestar del pequeño, ellos están tan bien allí pegados a uno que no lloran, no se inquietan, tiene lo que necesitan a la mano; la tetica y así se hace más fácil el trayecto para todos.

cuando se hacen más grandes y tienen más independencia porque andan por sí mismos, no cambia mucho, si aun son lactantes la teta es siempre el mejor relajante, la mejor merienda, el mejor consuelo y la técnica más veloz para hacerlos dormir.

Que viva la teta al rededor del Mundo!

Emilia Siniscalchi

NOTA: por favor si van a compartir respetar el derecho de autor de cada una de las publicaciones de este blog y las fotos publicadas. Gracias!