Archivo por meses: Diciembre 2013

LACTANCIA: ANATOMIA Y FISIOLOGIA

Cómo funciona la lactancia
¿Cómo es la mama?

La mama es una glándula formada por varios sacos donde se produce la leche, llamados alveolos (en azul)

Cuando el pecho recibe la señal de que un niño está mamando (y por tanto estimulando el pecho) o que va a mamar (por ejemplo, cuando el bebé llora), se liberan una serie de hormonas a la sangre materna (prolactina y oxitocina), que dan la orden al pecho de producir leche.

anatomia+mama LACTANCIA: ANATOMIA Y FISIOLOGIA

Es decir, el pecho no es estrictamente un almacén donde se guarda la leche a la espera de que la saquen, porque sino, una vez vaciado, habría que esperar un tiempo a que se volviera a llenar. Pero esto no ocurre así, se va produciendo según se va gastando.

Los alveolos vierten su producción de leche a una serie de conductos llamados galactóforos (en verde) que, como tuberías, van uniéndose hasta convertirse en conductos más amplios en la base del pezón.

Se pensaba que estos conductos, en su parte final, justo por detrás del pezón, se dilataban formando una especie de sacos donde la leche se acumulaba esperando a que el bebé la sacara. Estos sacos se denominaban senos galactóforos, pero la realidad es que no se han podido observar ni por ecografía ni por ningún otro método diagnóstico, por lo que ya no se habla de senos galactóforos, sino simplemente de conductos. En cualquier caso, podría pensarse que esta parte se dilata cuando hubiera por ejemplo induración mamaria, igual que se dilata un ureter cuando hay problemas renales, pero no se ha podido demostrar nada al respecto.

Anatomia mama LACTANCIA: ANATOMIA Y FISIOLOGIA

El bebé, al mamar, combina los movimientos de succión y ordeñe, haciendo movimientos con la boca que presionan en la zona donde antes se pensaba que estaban los senos galactóforos (que realmente no existen), en la base de la areola, para hacer que salga la leche.

¿Cómo se produce la leche?

El pecho es una fábrica muy inteligente: produce leche según la demanda que tenga: si el bebé no estimula el pecho mamando, no se produce leche (¿para qué? Si nadie se la va a tomar), pero si el bebé mama muy a menudo, el pecho produce toda la leche que el bebé pida.

Cuanto más mame, más producción de leche habrá. Si deja de mamar, dejará de producir leche. (por eso una misma mujer puede amamantar a más de un niño a la vez, porque cuanta más estimulación, más producción).

Este mecanismo de producción explica por qué al principio, los bebés maman muy a menudo, incluso cada 20-30 minutos, porque tienen que estimular al pecho mandándole la señal de que produzca leche. Tiene que poner la fábrica a funcionar a todo gas. Si esto ocurre, el pecho empezará a fabricar leche, y así, en unos pocos días, pasará de ser calostro (que es leche también, pero muy concentrada), a ser leche madura.

Si en esta primera fase de “encender motores”, sustituimos tomas de pecho por biberones de fórmula artificial, el pecho no recibirá la señal de producir, y por tanto, cada vez tendremos menos leche. Cada vez que damos el biberón, es una oportunidad perdida para que el bebé estimule el pecho al mamar y éste reaccione produciendo la leche que el bebé le pide. El pecho que es repetidamente estimulado, producirá la leche que el bebé le pida.

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¿Y por qué la leche va cambiando?

Pues porque también cambian las necesidades del bebé.

La leche está formada por un 80-90% de agua (por eso, no es necesario ofrecerles agua a los bebés, ni siquiera en verano, si tienen sed, maman). El resto de componentes son proteínas, grasas e hidratos de carbono. La proporción de cada uno cambia según el momento de la toma y la etapa de crecimiento del bebé. El pecho va adaptando la leche a lo que el bebé necesita, incluso cuando están enfermos, se adapta a las necesidades del bebé.

Cuando nacen, los bebés más que comer, necesitan protegerse de todas las infecciones que hay fuera del útero, necesitan desarrollar rápidamente su sistema inmune. Por eso, el calostro, es muy rico en proteínas, que son principalmente inmunoglobulinas, defensas que la madre fabrica para proteger a su bebé de infecciones.

La función básica del calostro no es engordar al bebé, sino protegerle de infecciones. Es normal, e incluso necesario que los bebés pierdan peso los primeros días: nacen muy hinchados y van perdiendo líquido. Los bebés nacen con una grasa distribuida por todo el cuerpo que utilizan como fuente de energía mientras empiezan a estimular el pecho para producir leche, es la llamada grasa parda, y tiene esa función. No pasa nada porque pierdan peso al nacer, de hecho, los bebés que en vez de perder, ganan, de mayores tienen más problemas de obesidad.

Además, su estómago los primeros días es muy pequeño, por lo que toleran poca cantidad de alimento cada vez, por eso el calostro es tan concentrado, y por eso piden tan a menudo. No porque el calostro no les sacie, sino porque necesitan hacer muchas tomas muy frecuentes (lo que además sirve para estimular mucho el pecho).

Cuando pasan esos primeros días, poco a poco va apareciendo la leche madura, y algunas mujeres experimentan la conocida como “subida de la leche” (o bajada, según el país, la leche sube o baja..). Pero no sentirla no significa que no tengamos leche, no todas las mujeres la notan.

tipo+de+leche LACTANCIA: ANATOMIA Y FISIOLOGIA

La leche madura tiene más grasa y menos proteínas, porque el bebé ya está protegido (aunque le siguen llegando defensas por la leche), y es una leche más de engorde. Pero toda esa grasa que engorda y sacia, no sale hasta el final de la toma.

Cuando el bebé empieza a mamar, lo primero calma su sed, por eso la leche del principio es aguada. Según avanza la toma, va saliendo cada vez más concentrada, dejando la grasa para el final. Por eso es muy importante dejarle mamar a su ritmo y todo lo que quiera (en lugar de limitarle el tiempo a 10-15 minutos como se decía erróneamente antes).

 

TEXTO EXTRAIDO DE ESTE EXCELENTE BLOG: http://matronataurt.blogspot.com.ar/2013/06/como-funciona-la-lactancia.html

10 verdades que se descubren siendo papás

1. Vas a ser malísimo en esto de la paternidad y vas a ser genial, todo a la vez, en cualquier momento. Cada bebe es único, incomparable y cambiante cuando cada uno quiera cambiar. Cambiará en cuestión de horas, o minutos, o delante de tus ojos. Habrá días buenos y días malos, minutos buenos y minutos malos, buenas decisiones y no tan buenas. Pero se trata de crecer juntos y aprender de los errores diarios.

2.La lactanciaNo es tan fácil como la pintan las mamas que damos pecho, ni tan difícil como dicen las mamas que “no pudieron” dar más pecho.
(Las pongo entre paréntesis no por poner en duda sus motivos, sino por decir que que SIEMPRE se puede más).

Cada madre sabe qué es lo mejor para ella y para su bebé y cada una de ellas merece todo nuestro respeto.

Lo que verdaderamente necesitan todos los recién nacidos sin excepción es sentirse queridos, no solo por sus madres sino por toda su familia.

Darle el pecho a un bebe es el mejor regalo que le puede hacer una madre a su hijo, pero la que no le da, no es ni mejor ni peor madre, sólo decide alimentar con una alternativa a lo natural y en nuestra sociedad está más que aceptado, aunque nos pese.

3. Después del parto, el cuerpo no es el mismo. Está fofo, blando, con hoyuelos y extraño. Muchas mujeres se avergüenzan de él y encima te duele, pero es precioso en su imperfección, y lo normal es que se quede así bastante tiempo. Una personita acaba de salir de ahí. Así que, con calma. Come bien. Pasea cuando estés lo suficientemente recuperada. Escucha a la gente que te dice que estás guapa. Tómatelo al pie de la letra. Recuerda por qué vales lo que vales. Aquí verás la gente que te valoraba por tu cuerpo, nadie!

4. Tu bebé no es como los otros bebés. Tu bebé es único, y tú y tu pareja sois los únicos expertos en él. Tu bebé no se portará como dicen los libros, no le gustará lo que se supone que le tiene que gustar, no hará lo que se supone que tiene que hacer y es normal y genial, perfectamente válido.Tu vida o tu familia no tienen por qué parecerse a ningún modelo en concreto. Puedes seguir tus propias reglas. Sólo tienes que crear una vida que te funcione, y dar amor, seguridad y muchas sonrisas. Disfruta cada día de tu bebe y familia.

5. Cuanto antes descubras cómo aceptar de forma educada los consejos que no quieres oír, mejor. Por algún motivo, a la gente le encanta comentar sobre los bebés; todos tienen una opinión y todos quieren compartirla. Creo que la mayoría de los consejos que dan son bienintencionados (la mayoría, del estilo de “a mí me funcionó y estoy tan contenta que quiero compartir mi alegríííía contigo porque pareces bastante cansada”), lo cual al menos no resulta demasiado ofensivo, y es bastante sincero.

La cuestión es que puedes pasarte los próximos 12 meses a la defensiva contestando a señoras mayores o sabelotodos sin hijos o puedes decidir darle a todo el mundo el beneficio de la duda, sonreír y agradecerles sus consejos, en modo zen y convencida de que nadie mejor que tú sabe qué es mejor para tu hijo.

Si yo fuera tú, preferiría la opción zen.

Todo el mundo quiere que te vaya bien. Y de todas formas, que les den, porque estás criando un niño y eso es maravilloso. ¿Tu hijo ha comido hoy? ¿Está relativamente limpio? ¿Se ríe de vez en cuando? Pues ya está. Puedes asumir todos los comentarios, quedarte con los que te gusten y desechar el resto. Qué amable por su parte que se preocupen.

7. Empieza a hacer estiramientos, porque te toca ser flexible. No soy muy fan de comentarios generales como “a todos los bebés les gusta que les envuelvan en mantitas” o “el colecho es lo mejor para todos”, pero sí hay uno que apoyo: los bebés son muy inoportunos. Tus horarios, tus horas de sueño, tus récords de puntualidad, tus fechas límites, tus mejores camisetas, tus relaciones: todo se va a volver caótico y complicado. Tienes dos opciones: convertirte en un ser permanentemente cabreado, frustrado y cansado, o tragarte tu orgullo y ser flexible. Pide ayuda. Acepta el fracaso. Llega tarde. Quédate en pijama. Ignora la vajilla. Aparta lo que puedas y alégrate si consigues sobrevivir con tus necesidades básicas cubiertas. Te vas a peder alguna fiesta y otra cosas importantes, pero no importa. Al contrario, será genial.

Quizás, solo quizás, seas uno de esos padres a los que les toca un niño mágico que responde a los métodos de los libros que has leído, o que es un santo por naturaleza y se ajusta como un guante a tu fabulosa y organizada vida. A esto también se le llama milagro o mentirijillas…Te queremos y nos alegramos por ti. Pero por favor, cállate.

8. Lo más importante que necesitas para tu bebé no es una hamaca, ni un juego de sábanas, ni un cochecito último modelo…esto es jugar a ser papas y mamas (muy propio del embarazo)
Lo más importante que vas a necesitar para tu bebé eres tu y tu gente(no sus regalos!!) Tu gente te mantendrá a flote. Te ayudarán cuando estés cansada, te alimentarán cuando estés muerta de hambre, te perdonarán cuando llegues hecha un desastre con horas de retraso, o cuando te conviertas en una amiga negligente que no se acuerda de ponerse calcetines, por no hablar de los cumpleaños. Querrán coger a tu bebé cuando estés demasiado cansada o frustrada para tenerle en brazos, porque eres imperfecta y humana y cometes errores. Te recordarán quién eres cuando estés a punto de pensar que toda tu vida se reduce a caca. Te ayudarán a mantenerte en pie.

9. Tenemos que ayudarnos mutuamente a mantenernos en pie. Criar un bebé es una de las cosas más duras que muchos hemos hecho en la vida. Podemos hacernos pedacitos, criticarnos o mirarnos por encima del hombro los unos a los otros, o podemos querernos, admirar bebés adorables, echar una mano y celebrar victorias. No es tan difícil, venga. A nadie le importa si tu método es mejor. A todo el mundo le importa lo precioso que es tu hijo, así que tomemos un café y qué te has hecho en el pelo últimamente, nena, que estás guapísima. No seamos chungos. De verdad que no es tan difícil.

10. El éxito reside en querer mejorar. Aquí tienes una verdad: no sabes mucho sobre nada. Dentro de un año, cuando tu hijo cumpla uno, seguirás sin saber demasiado. Procura acumular toda la sabiduría que puedas. Aprende de tus errores. Sé humilde. Sé abierto. Cuando sepas qué se puede mejorar, hazlo. Sé un mejor padre y madre mañana de lo que lo has sido hoy, siempre, todos los días, hasta que puedas. Prueba cosas nuevas y deséchalas sin remordimiento si no funcionan. La vida no es un concurso o un juego, es simplemente una preciosa vida. Vive cada minuto, en lugar de apuntarlos en un marcador. Y quiere a ese bebé increíble.

Oh, queridos, ¡os lo vais a pasar genial!

¡Hola mundo!

El Símbolo Internacional de la Lactancia fue creado por Matt Daigle, artista y padre, para un concurso y  firmó un contrato en 2006 para hacer el símbolo parte del dominio público.El símbolo fue diseñado como otros símbolos tipo AIGA vistos comunmente en lugares públicos. Estos símbolos deben ser diseñados con cuidado porque tienen que ser entendidos con un simple vistazo sin explicación escrita sobre su significado.

lactivistastuiter 250x250 ¡Hola mundo!
Símbolo Internacional de Lactancia

El Símbolo Internacional de la Lactancia fue creado específicamente para enfrentar el problema de no tener un símbolo de lactancia universalmente aceptado para indicar que amamantar es aceptable en lugares públicos. Muchas veces, cuartos designados para amamantar en lugares públicos llevan el símbolo de biberón en vez de la imagen de una madre amamantando a su hijo. Antes de la creación del nuevo Símbolo Internacional de la Lactancia, varias madres lactantes sintieron que el símbolo del biberón no era apropiado para designar un cuarto de amamantar.

Si deseas ampliar informacion sobre el simbolo, ingresa en su sitio web : http://www.breastfeedingsymbol.org/

 

Tomado de wikipedia

 

La sexualidad durante la lactancia

Muchas de las entradas de este sitio las he pensado precisamente mientras amamanto a mi hijo. Una de esas entradas que traía pendientes es la que incluye el tema de la sexualidad. De las muchas mujeres, comenzando por mi madre, con quienes he compartido diferentes experiencias y consejos sobre la lactancia materna, ninguna ha tocado el tema de la sexualidad. Quería tocarlo también junto con la entrada anterior, sobre lo importante que es el apoyo de la pareja para el éxito de la lactancia, pero lo cierto es que es un tema que merece una entrada aparte.

Pero resulta que, mientras la estaba preparando, encontré muchos enlaces en la web que hablan sobre el tema de una manera clara y amplia. Les comparto estos dos:

Como les digo, ninguna madre me ha platicado nada de viva voz, pero pienso que este silencio puede ser reflejo de lo mal que lo han pasado. Si uno de los efectos más comunes es la sequedad vaginal, no imagino lo difícil que debió haber sido mantener relaciones sexuales en generaciones anteriores. Una vez más veo lo afortunadas que somos al vivir en una época, no sólo de mayor apertura, sino con un acceso más fácil tanto a información útil como a soluciones para cada problema.

Creo que, para poder disfrutar la maternidad al máximo, es preciso amar a nuestro cuerpo.