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Encuentro “Desafíos de la Crianza” en Caracas abordará las preguntas y respuestas de padres y madres

 

Puedes adquirir tu entrada con pago online

 

Criar en consciencia y con respeto es posible

Encuentro Desafíos de la Crianza en Caracas abordará las preguntas y respuestas de padres y madres

Se celebrará en la sala Cabrujas de Los Palos Grandes el 11 de octubre

 

Caracas. Septiembre 2014. – A veces escuchamos que la maternidad y paternidad es un desafío. Claro que sí ¿por qué? el Evento: Desafíos de la Crianza: Maternidad, Paternidad y Crianza Consciente y Respetuosa , a celebrarse en Caracas el 11 de octubre en la Sala Cabrujas de Los Palos Grandes, se imbuirá en las principales inquietudes que se reportan al tener hijos y afianzará las herramientas afectivas y culturales para contestar esta pregunta.

En el encuentro se disertará acerca de las etapas que atraviesan las madres y las demandas más comunes de/hacia ellas y se darán claves para trascender culpas y apegos. También se hablará de la construcción de la masculinidad y cómo esta revisión propugna una paternidad moderna más consciente y comprometida. Por último, se hablará sobre los estilos de crianza y la promoción de la cultura de paz desde el hogar y la escuela como paradigma posible y necesario.

“Desafíos de la Crianza” cuenta con tres reconocidos exponentes del tema, que guiarán al auditorio de manera interconectada a través de los temas Maternaje, Inclusión Paterna y Crianza en Cultura de Paz. De esta manera expondrán:

Berna Iskandar. Blogger, comunicadora social, productora y conductora del programa Conoce Mi mundo, pionera de la divulgación de la crianza respetuosa en el país. www.conocemimundo.com

Antonio Pignatiello. Psicoterapeuta, blogger, docente universitario, miembro de la asociación venezolana para una educación sexual alternativa, Avesa. http://revesdelamasculinidad.wordpress.com/

Holanda Castro. Consejera de lactancia, blogger, orientadora, docente universitaria, investigadora en género y saberes femeninos. Fundadora y coordinadora del Club para Mamás www.clubparamamas.com

Todos investigadores y divulgadores de amplia experiencia, como puede observarse en sus blogs, sin acercamientos superficiales a los temas convocados, pero sobre todo, padres y madres reflexivos que han tomado la crianza como una vía de expansión de la conciencia y espiritualidad que repercuten en la cultura y la sociedad.

“Desafíos de la crianza” tiene abierta su preventa hasta el 5 de octubre, con entrada preferencial que puede pagarse con depósito y transferencia. A partir del 6 de octubre solo estará disponible el pago electrónico con precio normal. Interesados deben escribir por el siguiente formulario para solicitar la información bancaria e inscribirse.

 

Más Información

http://www.clubparamamas.com/desafios

El nacimiento desde los ojos de la Doula, Capítulo V

Tomado de Placentera, autora: Diana Vegas.

placentera

Cuando conocí a los padres de Lucas en el curso prenatal de Auroramadre sentí una conexión casi inmediata con ellos. Quizás porque me recordaban a mí misma, se me hacían que eran personas que fácilmente podrían ser mis amigos si por algún azar nos hubiéramos conocido antes de ese momento. Ella tenía de esas barriguitas pequeñitas. En Venezuela hay un bombón de chocolate muy rico que se llama “Toronto” se trata de una avellana envuelta en una bolita de chocolate de leche; aquí a las mamás que por detrás ni parece que estuvieran embarazadas y cuyas barrigas son redonditas se les dice que parece que se hubieran tragado un Toronto 🙂 así parecía ella. Cuando me escribió por el Facebook me tomó un momento entrar a su perfil y darme cuenta que era ella! Una partecita de mí lo esperaba o más bien lo deseaba. Y otra, la predominante, simplemente se sentía agradecida. Amo mi trabajo!

Para mí los encuentros previos al nacimiento son fundamentales, son el espacio y el tiempo para echar historias de vida que hablen de cómo ha sido el camino para llegar a este punto, da la oportunidad de conocernos un poco para así sea atisbar a qué vamos a enfrentarnos juntas. Me gusta hablar con las mamás e indagar en ellas, el trabajo de parto es un evento profundamente emocional y me da tranquilidad saber qué puede surgir y cómo puedo ayudar. Me gusta hablarles claro, no meterles miedo pero si que ellas sepan también a qué atenerse, es trabajo y aunque yo estoy en su equipo para llevar a cabo su visión, su plan de parto, yo estoy darles apoyo y asistirlas, es a ellas a quienes les toca parir.

En este caso, mamá estaba completamente involucrada, anhelante, había leído mucho durante el embarazo, y más que luchar por mantenerse activa con ella hay que luchar para que descanse. Se ve preparada, más bien está preparándose continuamente para el reto, sabe que puede y quiere parir, no tiene tenor sabe que todo va a estar bien, poco a poco todo va encajando y fluyendo; la madre de ella que inicialmente no estaba tan a favor del parto en casa (por el temor a que no esté la ilusión de control que ofrece la clínica) finalmente se sube a bordo y ellos replican la estrategia de mi acompañamiento más reciente y que no tengo idea por qué no se me ocurrió a mí: avisar a la familia cuando el bebé ya ha nacido.

El día antes del nacimiento (sin saber que lo era) pasamos la mañana conversando, ya nos habíamos visto dos veces antes para hablar, tomar fotos y compartir una rica comida vegetariana, ella es chef y se lució con arroz integral y ajonjolí, ensalada con queso fresco y vinagreta asiática y una ‘jamón’ vegetariano a base de cereales, leguminosas y ricas especies. En nuestra tercera visita conversamos un poco de los temores, de las sensaciones expansivas que ella ya estaba teniendo (le aseguré que en teoría podría pasar así varios días, mientras no botara el tapón mucoso o las sensaciones adquirieran un patrón aun no estaría en trabajo de parto como tal), hablamos de su plan de parto, de hecho lo revisamos punto a punto, yo me anticipe y le dije lo que con frecuencia les digo a las mamás: escribe tu plan de parto, pero sé flexible; las cosas suelen suceder distinto a lo que imaginamos o creemos que queremos. He conocido mamas que tienen partos que considero hermosos pero que no se sienten satisfechas con la experiencia porque tal o cual cosa no salió como ellas esperaban. Está bien leer, prepararse y también está bien dejarse ir y entregarse a la experiencia. Cuando me dice que quiere separa el cordón con la llama de dos velas honestamente pensé, dónde habrá visto eso? 😛 Me comento que había leído el artículo y que le había llamado mucho la atención, que a los dos les parecía un ritual lindo. Le comenté que era cuestión de hablarlo con Beltrán y que yo sabía la teoría pero nunca había visto uno salvo en videos de youtube. También me muestra una carta para los familiares sobre sus deseos para los primeros días, pienso que es genial, se que es probable que haya alguien que se ofenda pero pienso que es mejor decirlo a quedarse callada y ofenderse a si misma al permitir cosas que no desea (el gentío hablando alto y pasándose al bebé de unos brazos a otro) En realidad no tendría ni que decirle nada porque ella sabe lo que quiere y se le siente la tranquilidad en la búsqueda a lograrlo.

Durante esa tarde intercambiamos unos cuantos mensajes, ella me comenta que sigue teniendo sensaciones, yo le digo que dormiré con el teléfono cerca, cosa que hago, pero no entiendo cómo es que ha quedado en silencio. Me despierto en la mañana del 5 de Julio, día feriado en Venezuela y mientras termino de despertarme tengo una sensación en el pecho, me levanto y efectivamente hace una hora que me escribieron, es el día! Recojo mis cosas y salgo corriendo! Cuando llego y, el obstetra y su esposa Isabella han llegado. Ella pasó toda la noche teniendo expansiones más o menos regulares, cuando salió el sol fueron al consultorio de Beltrán, ella iba con la sensación de no estar segura si era o no era, como aun no había botado el tapón, ni roto fuente, tenía el temor que el doctor le fuera a decir que ni siquiera había comenzado a dilatar, sin embargo cuando le hacen el tacto Beltrán le informa que ya prácticamente tiene 8 cm, que vuelen para la casa y él se va detrás, coordina con Isabella para que lleve la piscina de parto que estaba en su casa y nos encontramos todos allá.

El ambiente en el hogar es por demás tranquilo, se siente la emoción en el aire, nos preparan un rico desayuno, arepitas, huevitos revueltos, queso y un vaso de bebida de avena! A ella le toma fotos su hermana, ella posa y todos nos reímos.

 

 

 

 

 

 

Mamá está en el cuarto con papá, cuando llego siento que se cierra un triangulito, ahora estamos los tres en el cuarto, nos rotamos, caminamos, masajeamos, respiramos, ella va más que bien, tiene un umbral del dolor altísimo. Entre expansiones me comenta que ha estado usando la crema que le preparé todo el trabajo de parto, yo también la uso para darle masajes, con las manos y con el antebrazos por las caderas, los glúteos, los muslos, retorno a mi canciones amadas de Indios Brasil y sostenemos juntos un espacio de armonía, por instantes todo está en calma y luego nos reactivamos. Veo como le habla a su bebé y soba su barriga, “Lucas te estamos esperando” durante la expansión sube y baja alternando los talones, pareciera que estuviera subiendo escaleras, se mece, se mueve, se queja, lloriquea. “Este es el momento del que hablamos” -le digo yo, “crees que no puedes más, pero en realidad estás muy cerca” Cuando la sensación pasa se le nota el cansancio, la animo a recostarse y hasta se queda dormida. La despiertan las contracciones “¿Cuánto más?” pregunta. “tócate” le digo ya lo sientes? Si, dice ella, ya lo siento. Qué pasa que no puja? Me pregunto en mi mente. Entra al cuarto el doctor, ella se pone en cuclillas a un lado de la piscina, su bebé ya está ahí, pero le da temor pujar. “¿A qué le temes?” Le pregunto, “a que no salga” me responde. Con la siguiente expansión ya no se escucha un quejido, más bien gruñe, va a entregarse a la sensación, se siente todo tan inminente. Beltrán le dice “veo que te decidiste a tenerlo ahí” (fuera del agua) No, dice, Decide meterse, la ayudamos a entrar, con la siguiente puja un poco más y cuando pasa la sensación se levanta. Veo que Beltrán saca una ampolla (que asumo es methergine) y una jeringa, más tarde me entero que él viene de pasar toda la noche atendiendo a una mujer que hizo hemorragia luego de una cesárea y hubo que hacerle transfusión la madrugada anterior, no había camas disponibles, el doctor durmió en una colchoneta en el suelo :/

El tiempo entre contracciones que había estado siendo cada vez menor ahora se expande, tarda unos cuantos minutos en venir, tiempo en el que aprovechan los familiares más cercanos para entrar al cuarto, cuando viene la sensación ella se agacha entra al agua y puja con todas sus fuerzas y en contra del ardor que luego me comenta sintió; el aro de fuego, en un momento Beltrán le pide que eche las caderas hacia adelante y todos nos emocionamos al unísono, la cabeza ya está allí! Más tarde cuando miré el video pensé en que si soy exagerada con mis griticos de emoción, debo recordar honrar el silencio! Todos estamos que lloramos. Veo claramente, a pesar de la penumbra del cuarto, como la cabeza del bebé gira, instantes después sale todo su cuerpecito. Beltrán guía el camino y los dos le decimos a la nueva mamá: “Agarra a tu bebé” él agrega “recuéstate y llévala al pecho” y comienza unas cascada de bienvenidas, fotografías, besos, palabras de amor. Miro el reloj, son las 12:12 del mediodía. Papá, que había estado de frente todo el expulsivo se une a mamá para celebrar, como 15 min después, ella, aun con bebé en brazos sale de la piscina, la secamos y la recostamos encima de centro de cama y un pato de plástico para recolectar la placenta. Cuando justo se ha cumplido la media hora tras el parto ella siente de nuevo contracciones, como esta acostada requiere un poco de asistencia, Beltrán no es tanto lo que jala como es lo que sostiene, cuando sale la placenta y un coágulo grande pero dentro de la pérdida normal, ella respira aliviada dice que finalmente siente que lo ha logrado, que lo hizo, ya está listo, alivio total, no puede borrarse la sonrisa de la cara.

Mientras tanto, su bebé, que todo momento ha estado contacto piel a piel con ella, está sobre su pecho, salivando, estrenando sus pulmones, re-conociendo a mamá, buscando sustento, moviendo sus piernas; estimulando el retorno del útero a su tamaño original, Lucas Matías hace todos los movimientos, finalmente mamá se sienta e Isabella le ayuda a establecer ese primer agarre, mientras que yo ayudo a papá a quemar el cordón con la llama de una vela. Yo sabía que era un proceso pero no sabía que fuera tan largo, entre 15 y 20 min, el olor es un poco fuerte, como a pelo quemado, el cordón queda literalmente cauterizado (no deja herida abierta como deja el corte con tijeras) a los pocos instantes que se suelta el cordón (que por pura suerte registré el video, comencé a grabar y menos de 10 segundos después ocurrió la separación) Lucas se engancha a su teta y no la suelta. Papa emocionado dice “así es hijo agarre esa teta que ahora es suya”, “menos mal que estas claro en la vida” le digo yo J luego que Beltrán e Isabella se despiden realizamos la impresión de la placenta y el cordón y vestimos a Lucas, quien ya comienza a pasar meconio 🙂

 

Los dejos ya vestidos y acurrucados, felices, ella no puede creer que se le ha cumplido todo su plan de parto, todo ha salido bien. Al día siguiente regreso a compartir, revisar el agarre, conversar de la experiencia. Los dos están felices “me siento demasiado agradecida a la vida, me siento muy afortunada de todo” Ha tenido una maravillosa experiencia y lo sabe, yo agradezco el poder haber estado ahí para atestiguarlo, el tomarme el tiempo de registrarlo, agradezco la generosidad emocional de los padres al permitir compartirlo.

¿Qué es lo mejor que puedes darle a tu hijo?

familia 150x150 ¿Qué es lo mejor que puedes darle a tu hijo?

Imagen tomada de http://holmantovar. blogspot.com/2009/11/ importancia-de-la-familia.html

Hace unos tres años, conocí a un hombre que estaba contento de haber comprado a su bebé, al que le faltaba muy poco por nacer, una cuna que costaba el equivalente a tres meses de sueldo mínimo. Cuando el bebé tenía apenas dos meses de nacido, él andaba desesperado porque no tenía dinero para comprar la leche de fórmula que el bebé tomaba. Recuerdo haberle dicho que si hubiese ahorrado la plata que usó para comprar la cuna, quizá tuviese hoy con qué darle de comer a su hijo. Este hombre se molestó y me dijo que yo no podía opinar porque no tenía hijos y que ya me vería querer darles lo mejor cuando los tuviese, entonces le salí con una de mis peores imprudencias: “¡entonces que coma cuna!”. Imagínense el desastre que causé.

Hoy tengo una hija y pienso que este hombre tenía razón en una cosa: quiero darle lo mejor a mi hija.

Como dije en un post anterior, esta etapa de maternidad me ha traído un pack completo de aprendizaje constante, parte de él viene del compartir con otras mamás, principalmente con mis tres hermanas, y otra parte del ensayo y error. Casi todas las cosas que he aprendido hasta la fecha, han estado relacionadas con el rompimiento de paradigmas preestablecidos de crianza.

Una de las cosas que me ha tocado aprender, y de las que más me ha impresionado, es que los padres y madres tienen distintos conceptos acerca de lo que consideran que es mejor para sus hijos. El asunto es, que por muy ilógicos y descabellados que me parezcan, debo aceptarlos como correctos. Cada quien toma sus decisiones basadas en variadísimos aspectos influyentes: experiencias previas, entorno social y cultural, ideales propios, entre otros.

En mi caso personal, y puede también que yo esté equivocada, he decidido que lo mejor que puedo darle a mi hija es una intensa educación emocional y espiritual por encima de lo material porque considero que en esta vida nada físico es realmente estable y duradero, por lo que la satisfacción que se obtenga de ellos es temporal (sí, no debo decir nada cuando un padre prefiere lo material).

Me he investigado muchas formas de hacerlo y he escogido las siguientes formas:

-       Llevando la lactancia materna a término (hasta que MI decida destetarse sola)

-      Porteando a mi hija de forma natural, con un canguro de tela, que permite que esté en contacto conmigo siempre y que se adapte a nuestra anatomía.

-       Por medio del contacto físico constante: cargando, acunando, con amapuchos y abrazos, mirando a los ojos.

-       Colechando (durmiendo) con mi pequeñita.

-       Mejorando mi calidad de trato al establecer mis relaciones interpersonales.

-       Conociendo mi cuerpo y dejando que ella conozca el suyo.

-       Bajando a su nivel, colocándome en sus zapatos, escuchando y tratando de entenderlo su llanto, validando sus sentimientos.

-       Atendiendo sus necesidades en el acto, en el entendido de que un bebé no tiene la capacidad de manipular a sus padres y que todas sus necesidades son básicas.

-       Viendo el mundo desde su óptica de niña exploradora.

-       Reaprendiendo a explorar la vida.

-       Respetando sus procesos y etapas.

-       Perdonando y cerrando viejas heridas.

-       Practicando principios de amor, tolerancia, respeto, paz, y así un día servir de ejemplo para MI.

Haciendo todas estas cosas, se me ha ido abriendo (a veces cerrando también, cuando tengo retrocesos) una nueva visión de la vida, he ido despertando poco a poco a una nueva manera de percibir las cosas. Confieso que estoy lejos de lograrlo todo y que el proceso se me ha tornado difícil, pero me siento bien orientada y eso es lo importante:

Que el instinto me indique el camino.

2do Taller Gratuito de Blogs para Lactivistas (19-JUN)

El equipo de Lactivistas.Org invita a participar en el ” Segundo Taller Gratuito de Blogs para Lactvistas “, una experiencia de aprendizaje tecnológico en un ambiente de amor y respeto, donde aprenderemos sobre los Blogs y como a traves de ellos podemos compartir nuestras experiencias.

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