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lactancia y VIH

lactancia21 150x100 lactancia y VIHLactancia y VIH

(Breastfeeding and HIV)

4 de Julio del 2001

La Liga de la Leche Internacional reconoce que poder tomar decisiones informadas en cuanto a la alimentación infantil a la luz de la transmisión del VIH presenta un reto difícil a escala mundial. Se insta a los padres y al personal de salud a que consideren las ventajas comprobadas, tanto físicas como emocionales de la lactancia materna para el niño así como para la madre, contra los riesgos comprobados de los sucedáneos de la leche materna y nuestro conocimiento incompleto en cuanto al riesgo de transmisión del VIH a través de la lactancia materna. Sabemos que los niños que reciben sucedáneos tienen mayor índice de enfermedades infantiles y mayor mortalidad causadas por enfermedades infecciosas, con tasas muy altas en ciertas partes del mundo. La Liga de la Leche Internacional reta a la comunidad científica a que lleve a cabo las investigaciones necesarias para definir el papel de la lactancia y leche materna en la transmisión del VIH y la protección infantil.

Como regla general, para las mujeres que saben que son portadoras del VIH y donde las tasas de mortalidad infantil son altas, la lactancia exclusiva puede tener como resultado un menor numero de muertes infantiles que el ofrecer sucedáneos y sigue siendo la recomendación preferida. La lactancia materna en lugares donde las tasas de mortalidad son menores puede presentar riesgo de transmisión del VIH cuando las madres son VIH positivas, sin embargo, no existe evidencia publicada que demuestre claramente que los sucedáneos resulten en más baja morbilidad y mortalidad infantil.

No debemos olvidar el costo social del abandono de la lactancia. Cuando una mujer ofrece sucedáneos en una cultura donde la lactancia es la norma, su comunidad puede sospechar que es portadora del VIH. Esta mujer se expone a ser abandonada, rechazada y maltratada. En la mayoría del mundo, las mujeres desconocen si son portadoras del VIH, por tanto, el apoyo de la lactancia materna exclusiva es necesario y lo más apropiado.

El pensamiento científico actual acepta el riesgo de transmisión vertical por medio de la lactancia materna en general Sin embargo, aun no se han realizado investigaciones que definan plenamente el papel de los patrones de lactancia (en particular, la lactancia exclusiva y el manejo óptimo de la lactancia) y su relación con la salud materno-infantil respecto a la transmisión del VIH.

La Liga de la Leche Internacional en este momento no hace ninguna recomendación en cuanto a la lactancia materna para las madres portadoras del VIH debido al carácter no conclusivo de las investigaciones y sus múltiples interpretaciones.

El Centro para la Información de la Lactancia Materna (Center for Breastfeeding Information – CBI) de la Liga de la Leche Internacional se compromete a recolectar y diseminar los estudios publicados más recientes en cuanto al VIH y la leche materna para poder facilitar el proceso de decisiones. Los interesados pueden ponerse en contacto con el Centro en el teléfono (847) 519-7730 (email: cbi@llli.org; URL: www.lalecheleague.org/cbi/CBI.html ) para recibir más información.

La Liga de la Leche Internacional fue fundada en 1956 y cada mes alcanza a más de 200,000 mujeres en 66 países con información y apoyo madre a madre. LLLI es reconocida como la mayor autoridad mundial en Lactancia Materna. Aquellas personas que buscan apoyo o información pueden llamar a su grupo local o al teléfono 1-800-LA-LECHE o escribir a 957 N. Plum Grove Road, Schaumburg, IL 60173-5194, USA o visitar nuestro portal electrónico: www.lalecheleague.org.

Última modificación 17 de decembre 2007 por kts.

Nacer a la maternidad sin importar intervención médica, miradas ajenas

A principios de este año 2012, escribí sobre el significado de parir para la mujer, escrito que realice a petición de Carlos Saladen-Vargas http://www.csaladenvargas.info/ fotógrafo venezolano que participó en una exposición colectiva titulada PHOTO-SOUP del 21 April al 12 Mayo 2012 en la Galería Unit 24 en Londres http://www.photo-soup.org/exhibitions/photo-soup-unit-24-london/

Carlos participó con una imagen del nacimiento de su primera hija. Así que luego de escuchar el relato de la madre y después de que el padre fotógrafo especificara sus requerimientos, esto fue lo que surgió:

Nacer a la maternidad 

Cuando una mujer nace a la maternidad transita por otro mundo, esta ajena a su entorno, vive para sus entrañas, la posee una energía vital que sobrepasa razonamiento humano. Se desgarra, se abre, se expande porque esta dando vida y lo entrega todo por el todo.

Es la vuelta a lo originario y esencial, es la respuesta a un código genético que hace que una mujer pueda parir, dar vida, dar luz y por eso la mujer que pare, se alza y grita: “el parto el nuestro”, sin importar intervención médica, condición salubre, miradas ajenas, luces frías e incandescentes o incluso: la cámara.

Así, Adriana, la esposa de Carlos (el lente que la mira), nos dice: cuando se está pariendo no hay pudor porque es desnudez de alma, el cuerpo es más que cuerpo, se desinhibe y se expande más allá de la vanidad. Por eso el rostro de Adriana no advierte lo que el lente de Carlos está captando, eso poco importa.

562498 363984906980513 114756292 n 300x200 Nacer a la maternidad sin importar intervención médica, miradas ajenasQuien no está pariendo, en este caso el público espectador, tiene una mirada diferente, ajena, lejana, no entiende, porque vive desde afuera y solo alcanza a ver lo obvio, lo grueso, lo raro, ¿acaso lo grotesco?

El mirar-vivir-nacer de Adriana

El primer encuentro con la bebe es la continuación del misterio de nacer a la maternidad. Bañada, empapada en hormonas, las hormonas del amor, la mujer mira con plenitud y profundidad a ese otro ser que emerge de sus entrañas para seguir estando enlazadas, madre e hija, extra útero, aún continúan vinculadas.

Recibimos hoy esta imagen, esta fotografía, como un regalo con lenguaje universal en honor a su hija, Sofía, para que en un instante podamos ver a una madre nacer, entregarse con valentía y recibir a su hija recién llegada a esta parte del mundo.

Una versión de la foto original la podemos ver en la página de Carlos Saladen-Vargas, aquí http://www.csaladenvargas.info/projects/untitled–nacer-a-la-maternidad–2012/ aunque se trata de un detalle de la foto, es una foto bastante explicita y al tratarse de un tamaño grande, la imagen es bastante contundente, logrando captar la atención del público, aunque no se pueda mirar tranquilamente de frente.

Nacer a la maternidad 300x200 Nacer a la maternidad sin importar intervención médica, miradas ajenasLo interesante es que la combinación de foto y escrito fue reveladora. La gente se interesó en la foto pero el impacto de la primera mirada invitaba a leer el texto que revelaba su sentido. Ejemplo de esto fue lo expresado por una mujer: ”Oh my god I love this piece of writing! Thanks for sending it to me. I just read it to my mum and she thinks it captures the process of childbirth in the best way she’s heard- she says it especially articulates the feeling of being slightly alien to your surroundings and apparently its a very personal almost ‘cosmic’ experience that completely takes you out of yourself and conventional self-awareness-…” En resumen: lo escrito captura el proceso de nacimiento de la mejor manera, como una experiencia muy personal casi cósmica.

No fue fácil escribir sobre esta imagen, sin las palabras de Adriana, la mujer que pare en la foto, no hubiera podido iniciar.

Lactancia Materna y Coeficiente Intelectual

La lactancia materna es la forma de alimentación ideal para el bebé, contiene todos los nutrientes que el niño necesita, y en las cantidades óptimas para promover su crecimiento y desarrollo. Los beneficios de amamantar al bebé de forma exclusiva durante sus primeros seis meses y de manera complementaria hasta sus dos años o más, son incontables. Entre estos beneficios de la lactancia materna se encuentra su influencia para mejorar el coeficiente intelectual en los niños.

Numerosos estudios realizados en la última década han concluido que los niños amamantados tienen un mejor desarrollo cognitivo, mayores habilidades en el lenguaje y un coeficiente intelectual más alto que aquellos alimentados con fórmulas infantiles. La explicación de estos hallazgos radica en que la leche materna estimula el desarrollo del cerebro a través de procesos nutricionales que involucran ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs): ácido docosahexanoico (DHA) y  ácido araquidónico (AA). Estos compuestos están presentes en la leche humana, más no en la de vaca ni en muchas fórmulas infantiles.

Cantidades sustanciales de DHA y AA se acumulan en el cerebro humano durante el primer mes de nacidos, y los niños que son amamantados tienen mayores concentraciones de DHA y AA que los niños alimentados con fórmulas. Los PUFAs estimulan el desarrollo congnitivo, ya que están involucrados en la neurotransmisión, arborización de las denditras y regeneración neuronal.

Estudios experimentales muestran que los animales alimentados con dietas deficientes en DHA, tienen déficit neuronal, de memoria y anomalías visuales, y la suplementación de DHA está relacionada con un aumento de la concentración de DHA en el cerebro  y esto lleva a mejorar el aprendizaje, la memoria y las habilidades para solucionar problemas.

Tomando en cuenta los beneficios de los PUFAs en los niños, la industria láctea ha comenzado a suplementar las fórmulas infantiles con varios factores que no están presentes en leches distintas a la humana, como DHA. Sin embargo, no existe evidencia de que estos factores sean efectivos de forma aislada. Los estudios siguen indicando que los niños amantados tienen un coeficiente intelectual mayor que los niños no amamantados.

Amamantando a los niños, estamos haciendo adultos fuertes, sanos, con un mayor desarrollo mental, mejor rendimiento académico y buenas habilidades de lenguaje entre otros tantos beneficios. Así que anímate y prepárate para amamantar y/o apoyar en este proceso a quien pueda necesitar tu ayuda, para que cada vez sean más los niños que reciban lactancia materna.

¡Hola mundo!

El Símbolo Internacional de la Lactancia fue creado por Matt Daigle, artista y padre, para un concurso y  firmó un contrato en 2006 para hacer el símbolo parte del dominio público.El símbolo fue diseñado como otros símbolos tipo AIGA vistos comunmente en lugares públicos. Estos símbolos deben ser diseñados con cuidado porque tienen que ser entendidos con un simple vistazo sin explicación escrita sobre su significado.

lactivistastuiter 250x250 ¡Hola mundo!

Símbolo Internacional de Lactancia

El Símbolo Internacional de la Lactancia fue creado específicamente para enfrentar el problema de no tener un símbolo de lactancia universalmente aceptado para indicar que amamantar es aceptable en lugares públicos. Muchas veces, cuartos designados para amamantar en lugares públicos llevan el símbolo de biberón en vez de la imagen de una madre amamantando a su hijo. Antes de la creación del nuevo Símbolo Internacional de la Lactancia, varias madres lactantes sintieron que el símbolo del biberón no era apropiado para designar un cuarto de amamantar.

Si deseas ampliar informacion sobre el simbolo, ingresa en su sitio web : http://www.breastfeedingsymbol.org/

 

Tomado de wikipedia

 

Nutrición Materna Durante la Lactancia

Gran parte del material existente sobre información nutricional en mujeres lactantes, se trata de complicadas reglas sobre la ingesta alimentaria que omite las reservas energéticas de la madre, las preferencias alimentarias y los modelos culturales, convirtiéndose en una barrera para amamantar, ya que estas reglas suelen ser muy duras, difíciles de cumplir por la madre o muy restrictivas.

Es necesario entender y transmitir a las a las mujeres embarazadas y lactantes los requerimientos simples, las variaciones y flexibilidad que puede existir en la dieta, de tal forma que la alimentación no pase a ser motivo de preocupación ni de grandes cambios en su estilo de vida. Por lo tanto, les dejo las respuestas a las preguntas más frecuentes realizadas por las mujeres que amamantan y asisten a mi consulta de nutrición.

¿Debemos comer el doble cuando estamos amamantando?

No. Lo recomendable es consumir 400 calorías diarias adicionales según los Valores de Referencia de energía y nutrientes para la población venezolana. En las madres con sobrepeso pueden restarse de 100 a 150 kcal.

¿Debo evitar el consumo de alimentos productores de gases como brócoli, coliflor y cebolla porque podrían producir gases en mi bebé?

No. La preocupación sobre los alimentos que causan gases en bebés amamantados no tiene bases científicas. La flora intestinal normal produce gas a partir de su acción sobre la fibra alimentaria; ni la fibra ni el gas se absorben por el tracto intestinal y no entran en la leche, así causen en la madre cierto disconfort.

¿Hay algún alimento en especial que me haga producir más leche?

La producción de leche depende de la frecuencia de las mamadas, de la relajación y disposición de la madre al momento dar amamantar y de la cantidad de líquidos que ingiera.

¿Algunas sustancias a evitar o moderar?

Tabaco: Fumar tiene serias implicaciones en la salud de los niños; se ha demostrado que afecta los patrones de sueño, el metabolismo de los niños  y la leche podría tomar el sabor a cigarro. Dejar de fumar está asociado a amamantar por más tiempo, así que es una estrategia recomendable para promover la lactancia materna.

Café: Si una madre toma más de 6 a 8 tazas al día de cualquier bebida que contenga cafeína, su hijo puede acumular cantidades sintomáticas de cafeína, pudiendo producir en el niño debilidad o hiperactividad.

Alcohol: Consumir alcohol en exceso está asociado a una menor duración de la lactancia materna,  por lo que las campañas de salud pública sobre la lactancia, deben alertar sobre los riesgos de consumir alcohol en período pre y post natal.

Como recomendación final, recuerden mantener una alimentación balanceada en todas las etapas de la vida, reducir el consumo de azúcares simples, golosinas, dulces caseros y comida chatarra, a la vez que se aumenta la ingesta de frutas, vegetales, alimentos ricos en fibra y por supuesto mucha agua.

 

¡Hola mundo!

El Símbolo Internacional de la Lactancia fue creado por Matt Daigle, artista y padre, para un concurso y  firmó un contrato en 2006 para hacer el símbolo parte del dominio público.El símbolo fue diseñado como otros símbolos tipo AIGA vistos comunmente en lugares públicos. Estos símbolos deben ser diseñados con cuidado porque tienen que ser entendidos con un simple vistazo sin explicación escrita sobre su significado.

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Símbolo Internacional de Lactancia

El Símbolo Internacional de la Lactancia fue creado específicamente para enfrentar el problema de no tener un símbolo de lactancia universalmente aceptado para indicar que amamantar es aceptable en lugares públicos. Muchas veces, cuartos designados para amamantar en lugares públicos llevan el símbolo de biberón en vez de la imagen de una madre amamantando a su hijo. Antes de la creación del nuevo Símbolo Internacional de la Lactancia, varias madres lactantes sintieron que el símbolo del biberón no era apropiado para designar un cuarto de amamantar.

Si deseas ampliar informacion sobre el simbolo, ingresa en su sitio web : http://www.breastfeedingsymbol.org/

 

Tomado de wikipedia

 

Ideas para una campaña por un parto respetado

Ante un parto no humanizado, muchas mujeres narran con tristeza desgarradora sus partos, bien lo cuenta una compañera lactivista, Louisiana Panagua en su excelente blog “Nacer en Panal” cuando habla de “La soledad de la sala de partos” http://nacerenpanal.lactivistas.org/2012/06/07/la-soledad-de-la-sala-de-partos/ Ante esta situación algunas mujeres valientes se atreven a emprender un profundo camino de sanación, justicia, perdón y reconciliación consigo mismas. A ellas mis mas solidario respeto y aprecio.

También hay otras mujeres que, sin importar, los aportes que hacen de la experiencia de parto humanizado un concepto, un movimiento y hasta un derecho humano, han vivido sus partos como verdaderas historias de amor, me refiero a nacimientos por cesáreas programadas y partos vaginales innecesariamente medicados que ocurren (o a pesar del) cumplimiento de protocolos y estándares médicos.

Auténticos testimonios de muchas mujeres agradecidas con la vida que no se corresponden con lo que se entiende por parto humanizado y sin embargo, son vividos con alegria, estas historias de parto tienen gran valor porque para la historia narrada de ese niño, de esa madre y padre son, a pesar de lo que sea, un momento sagrado de sus vidas.

No es casual que muchos hombres y mujeres no estén informados o incluso no quieran saber. No podemos responsabilizar, juzgar o señalar directamente a las personas. La generalizada desinformación, la práctica poco ética de médicos y centros de “salud”, responde a desequilibradas relaciones de poder e intereses patriarcales y mercantilistas que se benefician de esta falta de información.

Las generalizadas intervenciones agresivas e irrespetuosas durante un parto hace que esto parezca algo “normal”. En este contexto, donde no se vive una clara situación de violencia obstétrica, una madre puede narrar su experiencia con beneplácito. Narrar tu proceso de parto y nacimiento de un hijo desde la gracia, sin culpa y sin rencor, es la mejor bienvenida que se puede tener para iniciar la vida de madre y la vida del hijo, tiene beneficios integrales en el inmediato y largo plazo.

tecnicas respiracion parto 150x150 Ideas para una campaña por un parto respetado

Tomado de http://www.embarazoybebes.com

He tenido la oportunidad de escuchar testimonios de parto que no entran en la categoría de respetados porque han sido innecesariamente medicados, donde no se ha permitido la libre expresión de la madres durante el trabajo de parto, porque no se esperó lo necesario para que se produjera ese nacimiento de forma natural y donde el recién nacido es separado por largas horas de la madre, dificultando la lactancia exitosa, y sin embargo, son descritos con una conmovedora elocuencia.

Por esto me pregunto ¿cómo abordar las historias de parto que no se pueden definir como respetados pero tampoco violencia obstetricia?, ¿Cómo entrar en dialogo sobre parto respetado con una madre que siente que estuvo consiente de sus opciones y agradece lo que podría ser considerado una innecesaria intervención médica?, ¿se puede hablar de violencia obstetricia cuando alguien no se siente violentada y más bien todo lo contrario?, ¿cómo trabajar el tema sin que la persona se sienta señalada, juzgada o a la defensiva?.

Las campañas por un parto respetado debe hacer énfasis, no solo en la acción del médico o el centro de salud, sino también en el estado de información de la madre, sobre ventajas y desventajas de las opciones de parto, es decir la capacidad informada de tomar una decisión. Así mismo una campaña por parto humanizado no debería llevar a desvalorar o criminalizar la  auto percepción que tiene la madre de una determinada experiencia de parto. Esta campaña es un buen ejemplo de lo dicho http://vimeo.com/28932047#at=0

No me considero una letrada en el tema, tan sólo cuento con la experiencia que me dan mis partos y el encuentro con otras madres, sin embargo considero que concentrar una campaña por un parto respetado en estos aspectos traería como beneficio mayor y mejor dialogo y acercamiento a realidades diversas, sin culpa, ni reproche, permitiendo la posibilidad de problematizar el tema y empezar a sanar.

La soledad de la sala de partos

Copia de 311 1035455043307 3687 n 150x150 La soledad de la sala de partos

Luisa y yo cuando éramos pequeñitas

Era sábado en la noche y, cansadas de las labores del día, mi hermana y yo nos sentamos en la cocina a comer. Una complicidad tácita nos hizo mandar a los niños a jugar al extremo opuesto de la casa. Teníamos una frustración compartida por los contratiempos que no nos permitieron cumplir con los objetivos de trabajo planeados para ese día.

Conversando sin ganas, vagando de un tema a otro, un poco aburridas, caímos en el tema de los partos. Yo empecé a asegurarle que sí era posible tener un parto sin medicación. Ella, que tuvo un parto acostada y sin anestesia, me aseguraba que eso dolía demasiado y que no se imaginaba pasar por un parto nuevamente sin la epidural.

Cuando empecé emocionada a explicarle por qué le había dolido tanto y qué debía hacerse en esos casos, me detuvo en seco y me dijo “Louisiana, no quiero hablar de eso”. Me explicó que el parto había sido un trauma que no quería recordar y que le dolía mucho hablar de eso. Yo, que había estado de pie tratando de explicarle lo del suelo pélvico y la oxitocina natural, me quedé paralizada y fría. Me senté nuevamente y le dije que debíamos trabajar para superar eso para poder dar apoyo a otras madres. Ella me dijo que apoyaba en cualquier área, menos en el parto.

Mi hermana mayor, después de quince años de haber parido, estaba sentada frente a mí diciéndome taciturna que no había superado el trauma.

¿Cómo no noté que ella nunca hablaba del parto?, ¿cómo no me di cuenta que cada vez que hablaba de las desventajas de la epidural, ella me mandaba a callar alegando que como yo no había vivido ese dolor, no podía opinar?, ¿por qué me permití esa ausencia y distancia?

Convenimos en que ella apoyaría durante el embarazo y el puerperio, y yo durante el parto, por lo que era prioritario que se certificara como consejera de lactancia materna y educadora perinatal, y yo como doula.

Le conté que yo había escrito y publicado en Facebook mi nota “Denuncia prescrita” como medida desesperada, una noche en que no podía dormir porque la rabia, la frustración y la tristeza no me dejaban en paz. A mí me sirvió para deshacerme de los demonios que me perseguían cada noche cuando MI se quedaba dormida. En realidad, estaba obsesionada con el dolor, por lo que debía liberarlo de algún modo.

-Gorda, ¿y si lo escribes?-. Le planteé que quizá a ella también le pudiese servir de ayuda, aún cuando no fuese a acompañar a nadie durante el parto. Era imperativo y urgente que se dedique a purgar el trauma.

Para mi sorpresa, sin que yo se lo pidiese, ella se puso a contarme su historia. Juro haberme agarrado el corazón de la impresión. Ella bajó la voz, suavizó la expresión y empezó el relato. La cocina se convirtió en un espacio de absoluta intimidad, de esos momentos que espontáneamente se vuelven sagrados y agradeces a Dios por estar en el lugar correcto. Mi hermana abría su alma para contarme su historia y yo abría la mía para escucharla.

No recuerdo sus palabras exactas. Lo frase que más me impresionó fue precisamente con la que comenzó: “Recuerdo que era un lugar muy frio y me sentía muy sola”.

Desde entonces me he dedicado a preguntarle a las mujeres, en público y en privado, cómo se sintieron en la sala de parto (o en el quirófano, en el caso de cesárea). La respuesta más común es “sola”, palabras más, palabras menos. Pocas me dicen que sintieron una felicidad increíble.

Un alto porcentaje me comenta que solo se dirigían a ellas para darle instrucciones, rara vez para consultarle sobre algún procedimiento o para darle apoyo emocional. De resto, tanta gente en una habitación hablando entre ellos y una mujer siente una soledad asfixiante que decanta en miedo. En mi caso, solo el anestesista y una enfermera me dirigieron la palabra.

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Imagen tomada de http://www.kindreddoula .com/doula_services_ and_childbirth_education

No todos los casos son iguales, algunas mujeres tienen suerte con los médicos y enfermeras que les hablan y les hacen sentir acompañadas, pero estos son raros casos. Y hay los médicos que han ido despertando y se han permitido reaprender totalmente su carrera permitiendo a la mujer ser la protagonista del nacimiento de su hijo, estos son más escasos todavía.

Esto debe cambiar y sucederá cuando hombres y mujeres seamos conscientes de los daños que produce en la humanidad nacer de ese modo, cuando deseemos cambiar el modo de traer hijos al mundo y cuando nos hagamos escuchar.

Sobre el desdén en la comunicación masiva de la lactancia materna

mayim bialik family breast feeding Sobre el desdén en la comunicación masiva de la lactancia materna

Un artículo publicado con desdén, desde el desapego y falta de actualización, se publicó el domingo en la revista venezolana Estampas. Todos los días vemos este tipo de “periodismo”, pero en este caso se trataba de un tema de importancia capital: la nutrición infantil y su desarrollo emocional, es decir Lactancia Materna.

Lo que intentó ser una respuesta improvisada y trasnochada al show de la Times por su dossier de Crianza con Apego y la famosa foto del nene de 3 años amamantando extendidamente, se convirtió en la aburrida y superada retahíla del poder de la farmacia comercial y el desapego patriarcal acerca de las inconveniencias, prejuicios y sustos alrededor del amamantamiento extendido… blablabla, dependencia… bla bla bla.

Como detalle ¿jocoso?, y en defensa de otros periodistas, vale citar que la mencionada revista y su línea editorial han publicado con anterioridad artículos más serios sobre el tema del vínculo y la lactancia:

Amamantar: Tarea pendiente sobre la importancia de promover la práctica

Partos humanizados sobre la importancia de promover el vínculo parental

Cambiando la manera de nacer sobre la importancia de no separar bebé de mamá para promover la lactancia

Lactancia inducida sobre los beneficios de amamantar aún cuando no hemos parido.

Seguramente no leo los nefastos apuntes publicitarios disfrazados de ciencia y poder médico que se publican en igual o mayor proporción en el medio, lo interesante es la bipolaridad de la información, la falta de un acuerdo editorial y ético sobre el asunto. Las políticas públicas, al menos en papel, están muy claras al respecto. Y la política del bebé también… cuando nos permitirmos escucharles…

Luego de que las madres y consejeras tomásemos indignadas Twitter y Facebook por un exabrupto que, realmente, no se justifica en la época de la información masificada y la democracia radical, la revista publicó la réplica de la prestigiosa organización internacional La Liga de la Leche. Fortuna para nosotras contar con la palabra escuchada y firme de Carolina Tredinick, su presidenta en Venezuela.

Como este señor periodista, desde su trono, cede el espacio a “madres fans de la lactancia” (no molesten más, parece decir), me monto en el trono yo también, en este caso de la academia, no de los medios pagados, para sugerir las siguientes lecturas, todas ubicadas con un sencillo clic en google cuya búsqueda duró 0,17 segundos (no 3 días como se tardó la réplica) y que es la labor de cualquier profesional que se precie, sea periodista o pediatra.

Para quienes no realicen investigaciones académicas, les cuento que solo puse Scielo, lactancia, como palabras clave, ya que SCIELO (Scientific Electronic Library Online) es la plataforma académica utilizada para compartir las revistas científicas de las principales universidades de nuestro continente.

Beyong the Sling Mayim Bialik Sobre el desdén en la comunicación masiva de la lactancia maternaAcá una pequeña lista

Lactancia materna y su relación con las anomalías Dentofaciales 

Revista chilena de pediatría – Apego y lactancia natural 

Fomento de la lactancia materna, programa Iniciativa 

La promoción de la lactancia materna en la era del sida 

Prevalencia y duración de la lactancia materna

Lactancia materna: factor de salud

Lactancia materna e inmunidad: Nuevos aspectos

Lactancia materna y prevención del síndrome de muerte súbita

 

Lo bueno del caso, es que da para escribir suficiente sobre por qué amamantar, por qué amamantar después de los seis meses, y por qué desactivar el paradigma de que las tetas son para mostrar y entretener a adultos y no para alimentar y contener bebés.

Nos vemos entonces con estos próximos temas.

Imágenes: Mayim Bialik, PhD en Neurociencias, con trabajos sobre crianza con apego, lactancia extendida y estrella de la serie de televisión Big Bang Theory. Medios, ciencia y amor: sí se puede.


¿Qué es lo mejor que puedes darle a tu hijo?

familia 150x150 ¿Qué es lo mejor que puedes darle a tu hijo?

Imagen tomada de http://holmantovar. blogspot.com/2009/11/ importancia-de-la-familia.html

Hace unos tres años, conocí a un hombre que estaba contento de haber comprado a su bebé, al que le faltaba muy poco por nacer, una cuna que costaba el equivalente a tres meses de sueldo mínimo. Cuando el bebé tenía apenas dos meses de nacido, él andaba desesperado porque no tenía dinero para comprar la leche de fórmula que el bebé tomaba. Recuerdo haberle dicho que si hubiese ahorrado la plata que usó para comprar la cuna, quizá tuviese hoy con qué darle de comer a su hijo. Este hombre se molestó y me dijo que yo no podía opinar porque no tenía hijos y que ya me vería querer darles lo mejor cuando los tuviese, entonces le salí con una de mis peores imprudencias: “¡entonces que coma cuna!”. Imagínense el desastre que causé.

Hoy tengo una hija y pienso que este hombre tenía razón en una cosa: quiero darle lo mejor a mi hija.

Como dije en un post anterior, esta etapa de maternidad me ha traído un pack completo de aprendizaje constante, parte de él viene del compartir con otras mamás, principalmente con mis tres hermanas, y otra parte del ensayo y error. Casi todas las cosas que he aprendido hasta la fecha, han estado relacionadas con el rompimiento de paradigmas preestablecidos de crianza.

Una de las cosas que me ha tocado aprender, y de las que más me ha impresionado, es que los padres y madres tienen distintos conceptos acerca de lo que consideran que es mejor para sus hijos. El asunto es, que por muy ilógicos y descabellados que me parezcan, debo aceptarlos como correctos. Cada quien toma sus decisiones basadas en variadísimos aspectos influyentes: experiencias previas, entorno social y cultural, ideales propios, entre otros.

En mi caso personal, y puede también que yo esté equivocada, he decidido que lo mejor que puedo darle a mi hija es una intensa educación emocional y espiritual por encima de lo material porque considero que en esta vida nada físico es realmente estable y duradero, por lo que la satisfacción que se obtenga de ellos es temporal (sí, no debo decir nada cuando un padre prefiere lo material).

Me he investigado muchas formas de hacerlo y he escogido las siguientes formas:

-       Llevando la lactancia materna a término (hasta que MI decida destetarse sola)

-      Porteando a mi hija de forma natural, con un canguro de tela, que permite que esté en contacto conmigo siempre y que se adapte a nuestra anatomía.

-       Por medio del contacto físico constante: cargando, acunando, con amapuchos y abrazos, mirando a los ojos.

-       Colechando (durmiendo) con mi pequeñita.

-       Mejorando mi calidad de trato al establecer mis relaciones interpersonales.

-       Conociendo mi cuerpo y dejando que ella conozca el suyo.

-       Bajando a su nivel, colocándome en sus zapatos, escuchando y tratando de entenderlo su llanto, validando sus sentimientos.

-       Atendiendo sus necesidades en el acto, en el entendido de que un bebé no tiene la capacidad de manipular a sus padres y que todas sus necesidades son básicas.

-       Viendo el mundo desde su óptica de niña exploradora.

-       Reaprendiendo a explorar la vida.

-       Respetando sus procesos y etapas.

-       Perdonando y cerrando viejas heridas.

-       Practicando principios de amor, tolerancia, respeto, paz, y así un día servir de ejemplo para MI.

Haciendo todas estas cosas, se me ha ido abriendo (a veces cerrando también, cuando tengo retrocesos) una nueva visión de la vida, he ido despertando poco a poco a una nueva manera de percibir las cosas. Confieso que estoy lejos de lograrlo todo y que el proceso se me ha tornado difícil, pero me siento bien orientada y eso es lo importante:

Que el instinto me indique el camino.

“Mis postjuicios acerca de la lactancia”

de Diario de una Infómana.

01cc118797a57ea809e9475dbf1cdadd 150x150 “Mis postjuicios acerca de la lactancia”

Imagen tomada de: http://es.gravatar.com /ixioxd

Hoy he leído esta publicación que hizo mi hermana mayor en su blog (como pueden ver en el menú de la izquierda, lo tengo enlazado a este) y lo comparto con ustedes porque me gustó mucho.

Recuerdo con cariño cuando me contaba cuentos de su propia imaginación. Desde entonces, soy su fan número uno.

Comparto con ustedes un párrafo del texto, con la seguridad de que harán click en el enlace de su blog para leer el post completo:

“Cuando tuve mi primer hijo, soltera, por ignorancia le di tetero al nacer y, además dejé de amamantarlo a los 6 meses. Recuerdo que mis padres me dijeron que el bebé debía dormir en su cuna. Pero el lloraba de noche, a mí me partía el alma, la verdad. Y sin haber leído nada acerca de maternidad consciente, lo saqué de la cuna y me lo traje a mi cama. No puedo más que sonreír ante este recuerdo. Sentía que él me daba toda la seguridad que no había recibido, con su cuerpecito calentito junto al mío.  Sin embargo, al día siguiente mis padres me dijeron que eso no debía ser. Y en la noche, cuando mi hijo me llamó de nuevo, puse su cuna al lado de mi cama, él estaba parado en ella, y le di mi cabello que lo tenía muy largo, para que lo tocara mientras yo me acostaba muy pegadita a la cuna. Él me tomó el cabello,  se calmó y allí estuvo, levantado, viéndome hasta que se sentó, luego se acostó y se durmió. En cuanto pude de nuevo, lo pasé a mi cama, eso nos hacía bien a los dos. Tan necesitados de seguridad estábamos. Además, él había destruido la cuna completamente, con mi complicidad, que no hice nada por repararla, aunque muchas veces me dijeron que lo hiciera”.

http://diariodeunainfomana.wordpress.com/2012/05/28/mis-postjuicios-de-la-lactancia/

El instinto, sombra amiga

Imagen0612 150x150 El instinto, sombra amiga

Casi dormidas en nuestra camita

A los pocos meses de haber nacido MI, cuando por fin estuve sola en mi casa, libre de la presión social de la que hablé en un post anterior, empecé a escuchar una voz en mi mente y en mi corazón. Empecé a tener impulsos que contradecían lo que había aprendido sobre crianza.

Confieso que me provocaba dormir con Mariana. En la madrugada, cuando se despertaba a pedir teta, la pasaba a mi cama y allí nos descubría dormidas el amanecer. En las noches, la dormía meciéndola en mis brazos y cantándole canciones. Viendo miles de imágenes en Internet, me hice unos rebozos para cargarla siempre conmigo. Eran horribles, pero nuestros, jejejejeje, y bastante cómodos. También los usaba para dormirla.

También empecé a sentir deseos de estar siempre con ella porque me parecía que aquellas personas maravillosas que la cuidaban mientras yo trabajaba no iban a entender y respetar mis decisiones acerca de cómo debía ser su alimentación y crianza. Yo sabía que harían lo que están acostumbrados a hacer: seguir los paradigmas culturales que poco a poco he ido rechazando.

Al principio eran como pequeños actos de rebeldía que me hacían sentir satisfecha y calmaban los llantos de MI. Luego comprendí que era normal lo que sentía, además de ser muy sano y beneficioso para nosotras dos. Esos pensamientos y deseos nacían en lo más primitivo de mí: era mi instinto.

¿Qué es, entonces, el instinto?

Dios nos ha dado un cuerpo de ingeniería perfecta. Este cuerpo tiene un mecanismo hormonal que rige ciertas acciones. A este mecanismo lo conocemos como instinto.

La más hermosa de las funciones que he descubierto hasta ahora es la conservación de la especie humana por medio del amor. El instinto nos invita y seduce a cargar a nuestro bebé cuando llora, a tenerlo siempre encima o a la vista cuando ya están más grandes, a abrazarlos, cantarles, hablarles suavecito, a mirarlos a los ojos, a darle teta cuando se cae y llora.

La especie humana está condicionada a necesitar y prodigar amor para existir. La hormona del amor (oxitocina) es que la que induce a amarnos, reproducirnos, parirnos, amamantarnos, acunarnos, dormir juntos, abrazarnos y transmitirnos amor en las miradas. Somos hechos así y cuesta mucho más negarlo que aceptarlo. Eso explica el por qué sentimos cargo de conciencia si no cargamos a nuestro bebé que llora en la cuna.

Incluso es lo que  nos indica qué hacer en momentos de emergencia, por ejemplo, he descubierto que cuando estoy desesperada, tengo miedo y no sé qué hacer, simplemente debo respirar profundo y escucharme. Es como si mi cuerpo se pusiese en sintonía con Dios (o como lo quieran llamar), yo pudiese escucharlo y hasta sentirlo y sentir su impulso ciego. Ese es un milagro que nos hemos empeñado en esconder porque el progreso indica que el instinto es animal y se considera un retroceso al homo erectus.

Escuchar al instinto me ha dado la seguridad de que soy buena madre a pesar de todos los errores que pueda cometer. Me hace sentir que puedo con esta responsabilidad que algunas veces se muestra inconmensurable.

El instinto es como un programa de computadora que viene instalado en mi disco duro, que hace de la maternidad (y la paternidad) algo supernatural, una carga ligera de llevar, un conocimiento ancestral grabado en mis genes mucho antes de nacer.

Nacer en panal, una nueva voz

logo Nacer en panal1 150x150 Nacer en panal, una nueva vozLos términos que manejamos en nuestra filosofía no son nada nuevos ni exclusivos. Afirmar tal cosa equivale a decir que inventamos la rueda.

La crianza con apego, la lactancia materna, el parto humanizado e íntimo, son un reencuentro con costumbres ancestrales que ciertas sociedades, como la nuestra, han ido erradicando en nombre del progreso, a la vez que han ido incluyendo prácticas para la comodidad de los padres, sin considerar las consecuencias que esto trae a largo plazo, tanto para los padres como para los bebés.

Lo que era de lo más normal hace cincuenta, cien o ciento cincuenta años, hoy es catalogado como dañino o peligroso. Pero los avances de la ciencia, las investigaciones médicas y los análisis estadísticos indican que nuestras abuelas y bisabuelas tenían razón.

Aún así, cuesta creer que esas indígenas, negras y blancas, ignorantes, campesinas o amas de casa, pudiesen tener razón porque ahora solo los médicos tienen la razón, y se entiende porque para eso estudiaron.

Lo bueno es que hay los que investigan nuevas tendencias, las enseñan a sus pacientes y luchan día a día con esas creencias sembradas en nuestras mentes (y casi que en los genes).

Sin embargo, muchas madres y muchos padres sufrimos un mal que aqueja a la humanidad: la presión social. Una piedrita en el zapato tan grande y tan molesta que termina haciendo que muchos tiren la toalla y terminen entrando por el aro, cual león adiestrado: enfuchándole al muchacho un tetero al poco de nacer, destetando antes del año, dejando al muchacho llorar solo en su cuna hasta dormirse. Es en ese momento cuando sienten culpa por no hacer lo que quisieron o culpa e inseguridad cuando lo hacen a escondidas.

Con el avance de las tecnologías y las comunicaciones, muchos nos volcamos a la web buscando información que avale nuestras decisiones y/o buscando apoyo. La buena noticia es hayamos en la red una comunidad mundial de gente rara como nosotros, que queremos alternativas a la manera de nacer y criar actualmente instaurada. La cosa puede volverse obsesiva (lo testifico).

Mujeres 150x150 Nacer en panal, una nueva voz

Tomado de http://www.niguelas.org/ reunion-de-la-asociacion-de-mujeres

Entonces, decidimos alzar nuestra voz, unirla al gran coro que pide un alto a la violencia y pedimos la duplicación del amor. Somos los hippies 2.0: abrimos blog’s, páginas web, nos valemos de las redes sociales, fundamos instituciones, vendemos franelas y material POP que predican nuestras creencias, asistimos a conferencias, seminarios o cursos, dictamos talleres, compartimos en tribus, hacemos videos y grabaciones, entrevistamos a expertos, difundimos mensajes, entre otras cosas.

Así nacemos en un panal de abejas, laboriosas, con conciencia de equipo y comunidad, disfrutando de la dulce miel de criar a nuestros hijos tal y como nos dicta el instinto, sabiendo que no estamos solos.

La crianza: culto al miedo.

Imagen0575 150x150 La crianza: culto al miedo.

Mariana libre en una librería

Cuando supe que estaba embarazada, sentí una felicidad como nunca antes había sentido. Pero, así como llegó la felicidad, me asalto el miedo de no ser una buena madre y a todos los peligros que enfrentaría me bebé, incluso desde el vientre. Este miedo fue degenerando hasta llegar a la paranoia por las más mínimas cosas y acentuándose en los meses posteriores al nacimiento de MI.

La verdad es que ese estado de estrés era insoportable. ¿Quién puede vivir así?

Afortunadamente, con el paso de los meses me he ido liberando y eso se debe, en parte, a la intervención de dos de mis hermanas, quienes tienen bastante experiencia en maternidad.

A medida de que he ido soltando las riendas, me he dado cuenta de esto: muchos de mis temores están basados en exageraciones culturales. No es que no tenemos derecho a sentirlo, sino que culturalmente somos adiestrados para sentir miedo a diestra y siniestra.

Ya no solo he dejado de lado esa paranoia, sino que me he atrevido a hacer cosas que para mi mamá, por ejemplo, eran impensables. Sí, este es el momento en que van a saltar los médicos, las mamás, las abuelas y los opinólogos a sacrificarme por ponerme a “inventar”, porque hoy por hoy la crianza se ha convertido en un culto al miedo

Voy a mencionarles algunas cosas a las que le tienen miedo un altísimo porcentaje de las mamás venezolanas (y del mundo occidental): al abrazo constante, a la teta como único alimento o hasta pasados los dos años, a cargar al bebé con las piernas abiertas en posición de ranita, a dormir con el bebé, a los microbios, a la comida no industrializada, a los síntomas como la tos, la fiebre y la diarrea; a los baches de la lactancia, al llanto del bebé, a la cercanía entre los niños y los animales, al baño del bebé en la ducha y con agua a la temperatura de la tubería, al sucio, a un bebé fuera del corral, a la libertad, los gritos, al berrinche, al patuque, a que se lleve todo a la boca, a que no duerma de noche, a que tome teta a cada rato (“engreir” con la teta, como lo llaman en Tucupita), al mal de ojo, al sereno, a las caídas de los niños así sean de sus propios pies… Y la lista podría continuar.

En mi caso, “inventar” ha tenido una nueva definición: atreverme a vivir rompiendo con ese paradigma que es el miedo, a ser libre de ser madre y dando libertad a MI de ser hija y bebé exploradora.

Esta libertad nos ha dado la oportunidad de conocer nuestros cuerpos, de darnos mucho amor, creando y fortaleciendo un vínculo afectivo especial, y de explorar el mundo desde un punto de vista diferente al que tienen quienes nos rodean.

He aprendido tantas cosas hermosas y siento que me faltan tantas por aprender. Tanto me ha gustado esta perspectiva de la maternidad, que decidí ponerme a “inventar” renunciando a el empleo que tenía, en el que llevaba siete años trabajando, arriesgándome a perder la estabilidad laboral que gozaba a cambio de la estabilidad emocional que nos brinda esta nueva forma de vivir.

Debo confesar que trabajar desde casa y criar con apego cansa muchísimo, así como debo decir que me siento satisfecha, que mi vida personal no se ha frenado en nada, es más, puedo asegurar que mi vida profesional ha resucitado. Cada noche, cuando me acuesto después de recoger juguetes y apagar luces, veo a mi chiquita dormir en mi cama y doy gracias a Dios por la paz que siento.

El aprendizaje continúa. Todavía hay muchos miedos, temores y barreras que derribar. Es como si estuviese de pie frente al camino de baldosas amarillas que me llevará al País del Mago de Oz.

1183999108 03a2aa4ecd La crianza: culto al miedo.

Tomada de http://www.dipity.com/tickr/Flickr_camino/#!

De cómo me fue en el 1er taller de blogs para lactivistas

La primera que recibió un tarrayazo

Después una larga noche en carretera de camino a Caracas con Mariana, mi fiel compañera, en brazos, llegamos demasiado temprano y no había nadie en el sótano dos. Una sala penumbrosa y varias computadoras fue lo que encontramos.

Pensé que todo el mundo había llegado tarde, incluso la organizadora, quien nos había hecho énfasis en la puntualidad. Mandé mensajes medio acuchillantes, reclamé al portero (el tipo ese que está sentado frente a un televisor en las puertas de los edificios y que siempre paga los platos rotos de las faltas de los demás) y me senté afuera a esperar.

Poco a poco fueron llegando las madres, el padre, casi todos con sus bebés, excepto un par de doctoras, una pediatra y una odontóloga infantil o puericultora (ni sabía que había odontólogos para bebés sin dientes, jijijiji)

Pronto iniciamos las conversaciones típicas de los padres: peso, medidas, acrobacias, adelantos, apuros, enfermedades, remedios y demás. Estos padres rara vez caían en la comparación, todos con la teta, todos con el apego, todos con lo natural y en modo humanista y positivo de crianza.

En medio de la animada conversación, llegó un catire flaquito con una pinta de rockero, pero de los duros, de los heavy metal o matagatos y nos saludó con un marcadísimo acento caraqueño del este del este. Resultaba que no era una organizadora, sino un organizador. ¡Oh, sorpresa! Este tipo con franela negra, pantalón negro y botas ranger nos iba a hablar de cómo llevar un blog de lactivista.

Luego de solucionar un asunto con la gente del edificio, bajamos al sótano dos y nuevamente una sorpresa: el tipo que parecía ser seguidor de Black Sabbath traía en una bolsa un montón de piezas para armar un piso de goma o foami de colores bien vivos para los bebés asistentes y un montón de jugueticos que, explicó mientras diligentemente armaba el escenario infantil, eran de su hija de cuatro años. ¡Oh, sorpresa, este tipo era además un papá dedicado!

Tan difícil que es ver a un papá dedicado, pero más raro es aún toparse con un hombre que parece conocer la discografía completa de Led Zeppelin nada más por la pinta y además sea un padre comprometido con su papel en la familia.

Sentado cada quién en su lugar, niños en el piso y adultos frente a una computadora, el papá rockero inició la actividad: rueda de presentaciones, testimonios y motivos para estar allí y, finalmente, entramos en materia.

Mariana jugó mucho, socializó bien y repartió tarrayazos a diestra y siniestra. Nadie dijo nada. Me senté en el suelo junto a ella y nadie se quejó, nadie me miró mal. Me parecía delicioso estar por primera vez entre personas que no fuesen familiares directos y que entendiesen que para mí es más importante mi hija y mi papel como madre que cualquier cosa. A todos les parecía normal que atendiese primero a Mariana que a la clase.

Aprendí mucho más de lo que fui a aprender primordialmente. Por primera vez no me sentí un bicho raro porque estaba entre bichos de mi propia especie. Todos estaban de acuerdo con la lactancia a término (como llama Louma a la lactancia prolongada en su blog (http://www.amormaternal.com), con el apego y los amapuchos, con la crianza positiva y respetuosa, con el porteo natural, con una dieta libre o baja en químicos y libre totalmente de chucherías, entre otras de mis decisiones en mi corta carrera como madre.

Siento que hice amigos.

Pasé un par de semanas pensando cómo comenzar, cómo arreglar el blog, así sí, así no, esa foto no, cambia el fondo, las letras no me cuadran, entre otras nimiedades, pero hoy por fin, me animo a soltar mi primera entrada.

Como todos los espacios que he logrado personalizar (mi casa, mi cuarto, la librería en la que trabajé) este será un refugio para descansar, un lugar donde nos abrazaremos y nos apoyaremos para continuar haciendo eso que nos gusta y en lo que creemos: la humanización del sistema de nacimiento y crianza.

¡Sean todos bienvenidos!

De cómo me fue en el 1er taller de blogs para lactivistas

Imagen0863 150x150 De cómo me fue en el 1er taller de blogs para lactivistas

La primera que recibió un tarrayazo

Después una larga noche en carretera de camino a Caracas con Mariana, mi fiel compañera, en brazos, llegamos demasiado temprano y no había nadie en el sótano dos. Una sala penumbrosa y varias computadoras fue lo que encontramos.

Pensé que todo el mundo había llegado tarde, incluso la organizadora, quien nos había hecho énfasis en la puntualidad. Mandé mensajes medio acuchillantes, reclamé al portero (el tipo ese que está sentado frente a un televisor en las puertas de los edificios y que siempre paga los platos rotos de las faltas de los demás) y me senté afuera a esperar.

Poco a poco fueron llegando las madres, el padre, casi todos con sus bebés, excepto un par de doctoras, una pediatra y una odontóloga infantil o puericultora (ni sabía que había odontólogos para bebés sin dientes, jijijiji)

Pronto iniciamos las conversaciones típicas de los padres: peso, medidas, acrobacias, adelantos, apuros, enfermedades, remedios y demás. Estos padres rara vez caían en la comparación, todos con la teta, todos con el apego, todos con lo natural y en modo humanista y positivo de crianza.

En medio de la animada conversación, llegó un catire flaquito con una pinta de rockero, pero de los duros, de los heavy metal o matagatos y nos saludó con un marcadísimo acento caraqueño del este del este. Resultaba que no era una organizadora, sino un organizador. ¡Oh, sorpresa! Este tipo con franela negra, pantalón negro y botas ranger nos iba a hablar de cómo llevar un blog de lactivista.

Luego de solucionar un asunto con la gente del edificio, bajamos al sótano dos y nuevamente una sorpresa: el tipo que parecía ser seguidor de Black Sabbath traía en una bolsa un montón de piezas para armar un piso de goma o foami de colores bien vivos para los bebés asistentes y un montón de jugueticos que, explicó mientras diligentemente armaba el escenario infantil, eran de su hija de cuatro años. ¡Oh, sorpresa, este tipo era además un papá dedicado!

Tan difícil que es ver a un papá dedicado, pero más raro es aún toparse con un hombre que parece conocer la discografía completa de Led Zeppelin nada más por la pinta y además sea un padre comprometido con su papel en la familia.

Sentado cada quién en su lugar, niños en el piso y adultos frente a una computadora, el papá rockero inició la actividad: rueda de presentaciones, testimonios y motivos para estar allí y, finalmente, entramos en materia.

Mariana jugó mucho, socializó bien y repartió tarrayazos a diestra y siniestra. Nadie dijo nada. Me senté en el suelo junto a ella y nadie se quejó, nadie me miró mal. Me parecía delicioso estar por primera vez entre personas que no fuesen familiares directos y que entendiesen que para mí es más importante mi hija y mi papel como madre que cualquier cosa. A todos les parecía normal que atendiese primero a Mariana que a la clase.

Aprendí mucho más de lo que fui a aprender primordialmente. Por primera vez no me sentí un bicho raro porque estaba entre bichos de mi propia especie. Todos estaban de acuerdo con la lactancia a término (como llama Louma a la lactancia prolongada en su blog (http://www.amormaternal.com), con el apego y los amapuchos, con la crianza positiva y respetuosa, con el porteo natural, con una dieta libre o baja en químicos y libre totalmente de chucherías, entre otras de mis decisiones en mi corta carrera como madre.

Siento que hice amigos.

Pasé un par de semanas pensando cómo comenzar, cómo arreglar el blog, así sí, así no, esa foto no, cambia el fondo, las letras no me cuadran, entre otras nimiedades, pero hoy por fin, me animo a soltar mi primera entrada.

Como todos los espacios que he logrado personalizar (mi casa, mi cuarto, la librería en la que trabajé) este será un refugio para descansar, un lugar donde nos abrazaremos y nos apoyaremos para continuar haciendo eso que nos gusta y en lo que creemos: la humanización del sistema de nacimiento y crianza.

¡Sean todos bienvenidos!

¿Dale palo a la piñata?

No soy de las que recomienda hacer fiestas de cumpleaños en los primeros tres años del niño, ya que por lo general las hacemos para complacer a otros. Los convencionalismos, el qué dirán y la presión de amigos y familiares… Muchas veces influye en que nosotros, los padres, caigamos en el corre, corre que implica planificar, organizar y llevar a cabo una fiesta para niños pequeños.

Nosotros como padres apreciamos y contemplamos con alegría y orgullo cada segundo de la vida de nuestros pequeños y muchas veces queremos compartirlos… No es necesaria una gran fiesta para hacer ver eso, con estar con nuestros pequeños, darles amor y todo aquello que necesitan para ser bebes y niños felices es suficiente.

Pero si usted cree que su niño necesita una fiesta, le dejo algunos tips que quizás le ayuden a llevar a cabo una celebración pensada en el niño y no en sus padres o en los demás adultos:

-Ubique un salón especializado para fiestas infantiles que sea seguro, es decir, que los juguetes y objetos que contenga no le pueda producir daños físicos a su hijo ni a los amiguitos. La búsqueda de ese salón servirá también para ahorrarle el trabajo de limpiar y recoger luego de la ida de los invitados.

-El motivo de la fiesta: si hablamos de niños de entre 1 y 3 años, tenemos que pensar como ellos, muchas veces tienen un peluche, muñeco o personaje favorito… Complazca a su niño, no siga la moda. Si su hija ama su conejito, llene el salón de afiches de conejos, por ejemplo.

-Las piñatas… A ningún niño le gusta golpear a su personaje favorito, mi hijo ama los personajes de Toy Story, y cada vez que va a una piñata con alguno de esos personajes se niega a pegarles. Busque piñatas con figuras o con el número de años que cumplirá el bebé. Tampoco es buena idea, en mi opinión, colocar al malo de la película, los niños son como esponjas y ahí estarán aprendiendo que pegarle al malo es justo, y no lo es.

-El menú. Pongase en el lugar de su hijo y sus amiguitos, vea las edades de los mismos, y según todas las recomendaciones de su pediatra para la alimentación de niños pequeños, haga una lista de lo que podría ofrecerles. He ido a fiestas donde los caramelos y gaseosas, altos en glucosa, son la atracción principal y mi hijo, por ejemplo, no come nada de eso… Eso nos obliga a cargar con comida adicional en los bolsos.

Un menú rico para los bebes puede contener: gelatinas naturales con frutas picadas, algunas compotas libres de azúcar, jugos naturales o aquellos que están hechos para bebes y que no son un concentrado de químicos y glucosa. Galletas para bebes, palitos de zanahoria… Y todo aquello que suele comer su hijo. Nunca piense en los adultos que asistirán, los protagonistas son los niños.

-Las rifas o regalos. Si los niños que irán a la fiesta de su hijo son contemporáneos con el mismo, no compre regalos o recuerdos que no le daría al suyo, además, escoja aquellos que corresponda a la edad promedio de los pequeños invitados.

-Si va a alquilar o contratar algún tipo de atracción como colchones inflables, personas disfrazadas de animales, personajes de tv o payasos… Piense primero si corresponde con la edad promedio de los niños asistentes, que los más pequeños no se vean amenazados por la emoción y fuerza de niños mas grandes dentro de esa atracción y si alguno le tiene miedo a los personajes disfrazados. Puede generar todo un caos si varios de los niños lloran aterrados cuando se comience el acto.

-Y para mi lo más importante: no sirva alcohol en la fiesta de su hijo, los protagonistas son los niños. Los adultos tienen muchas otras ocasiones para beber.

Por ahora, creo que son las recomendaciones básicas que deberíamos seguir… Si cree que se me ha escapado alguna, los invito a dejarla en los comentarios.

A donar sangre blanca

Cuando amamanté por primera vez, yo misma me sorprendí de lo inagotable de la leche y lo fácil que fluía en mí, una mujer del siglo XX, atorada en transgénicos, estrés, polución y antibióticos. La naturaleza respondía, permanecía!

Para agregar más histrionismo, mi seno izquierdo tenía un reflejo de eyección similar a un pozo petrolero o géiser, y quien pasaba a mi lado, si lo tenía descubierto, era rociado, como si de un sprinkle de jardín se tratara. Si no, debía colocar obligatoriamente un protector o un recopilador.

Lamentaba muchísimo desperdiciar esa leche… Era oro para nosotros, aunque solo fuesen unos cc.

Con el tiempo, fui conociendo la importancia de la leche materna, como vacuna, como medicina, como práctica, y la manera en que bebés con necesidades muy especiales se benficiaban de ella. Sin duda, ¡casos de vida o muerte!

He visto cómo hermosas madres se han juntado de forma espontánea para ayudar con su leche “que sobra” a otras mamás, propiciando bancos caseros y combos con lo que esos bebés en trance superarán un momento difícil en sus vidas. Hermanas, tías, también han hecho el esfuerzo de “amamantar doble” cuando la madre no ha podido hacerlo por alguna causa y el/la bebé no responde a otra manera de alimentarse.

Los donativos de leche materna benefician especialmente a los niños prematuros, recién nacidos sometidos a intervenciones quirúrgicas, aquellos con deficiencias inmunológicas congénitas o adquiridas luego de tomar algún medicamento, a los alérgicos, los que no toleran fórmulas de leche artificial, los que sufren enfermedades infecciosas crónicas, así como a los niños sanos que no pueden ser alimentados por su madre biológica.

Globovisión

Pues resulta que podemos hacer que NUNCA SOBRE, ni que NUNCA FALTE. ¡Donemos leche materna! Por tal motivo, el I Congreso Iberoamericano de Bancos de Leche Humana/ I Forum de Cooperación Internacional en Bancos de Leche Humana, realizado del 27 al 30 de septiembre de 2010, en Brasilia, decidió:

Instituir el día 19 de mayo como fecha conmemorativa del Día Mundial de Donación de Leche Humana, reconociendo la primera Carta de Brasilia, firmada el 19 de mayo de 2005, como marco histórico y piedra fundamental de la creación de la Red de Bancos de Leche Humana en los países signatarios.

¡Y así lo estamos celebrando hoy!

foto%20n7%20blh A donar sangre blanca

A dónde dirigirse para donar

 

Actualmente existen ocho Bancos de Leche en Venezuela, la mayoría de ellos vinculados a hospitales con servicios de obstetricia, pediatría y neonatología:

1) Hospital Universitario de Caracas (implantado en 1986 – Centro de Referencia);

2) Hospital Universitario Ruiz y Páez , en Ciudad Bolívar;

3) Hospital Santos Aníbal Dominicci, en Carúpano, Estado Sucre;

4) Hospital Pablo Acosta Ortiz, en Apure ;

5) Hospital José Antonio Páez, en Guasdualito, Estado Apure;

6) Hospital Rafael Urdaneta, en Calabozo, Estado Guarico;

7) Maternidad Negra Hipólita, en San Félix.

Ver las Recomendaciones para donar

 

No hay que inventar mucho para donar amor…

Reflexiones sobre Colecho.

Con mucha alegría e ilusión les presento mi primer post. Esta vez, sobre mi experiencia personal colechando con nuestra hija Valeria Alicia de 4 meses y medio.

Honestamente, debo reconocer mi desconocimiento total sobre este tema al inicio de mi embarazo y para mi sorpresa, entendí su significado ya siendo madre, el cual no es otro que “DORMIR CON TU BEBE EN LA MISMA CAMA”. Debo reconocer que prematuramente, y como buena mama progresista, no estuve de acuerdo con esa práctica, en particular, por razones que en su momento consideraba lógicas, tales como: primero, atenta contra la intimidad de la pareja; segundo todo bebe necesita su espacio; y, tercero evita fomentar la independencia y desarrollo adecuado del bebe.

Gracias a Dios y a la Virgen comprendí que errar es de humanos y siempre podemos rectificar, mejorar, cambiar, superar y madurar nuestros criterios y opiniones, cosa que hice desde el primer momento que tuve a mi hija en mis brazos. En medio de la incertidumbre de ser madre primeriza, estando en la clínica suplique la presencia de mi bebe en mi habitación, y ya con ella a mi lado, pude respirar tranquila, aún estando en  la incómoda cama de la clínica.

Al llegar a casa, tenia al lado de mi cama un hermoso moisés -regalo de mi madre y nuestra amiga Carmencita- pero tristemente, y algo avergonzada, debo admitir que pese a su belleza, éste sólo fue utilizado por mi hija la primera semana fuera de mi vientre. Simplemente no aguante la tentación, quería vivir el colecho, lo acepte positivamente y en principio resultó ser un milagro para mí, pues pude poder dormir un poco más, pero también, y aún más importante, lo fue para mi hija Valeria Alicia, quien lloraba menos. Durante la madrugada la colocaba sobre mi pecho y así dormíamos las dos, después por  temor a la lastimarla, la colocaba en el almohadón para amamantar y al superar el temor comenzó a dormir en el origen de su tranquilidad, de su seguridad, y sobretodo de nuestra felicidad.

Ahora, soy fiel defensora y practicante del colecho, supere mi criterio inicial, investigue, estudie, analicé y asimile el colecho como forma de vida, por lo que hoy día puedo decir: primero no atenta con la intimidad de la pareja, es solo cuestión de imaginación y creatividad, además nace una nueva intimidad o complicidad madre e hijo divina; segundo, nuestra bebe tiene su espacio, eso sí, en nuestra cama de amor y cuando sea el momento oportuno y adecuado, ella buscara su propio espacio, y muy a mi pesar, tendré que aceptarlo y entenderlo ¡la voy a extrañar a morir!; y, tercero, en mi ardua investigación descubrí estudios donde se plantea que los niños separados de su padres y obligados a dormir solitos, son los más inseguros, menos sanos y menos tranquilos.

Por otro lado, hay defensores o promotores del colecho, personas preparadas en la materia, con gran experiencia y de gran credibilidad como lo es el pediatra español Carlos González, a quien tuve la oportunidad de conocer en persona aquí en Venezuela al asistir  a la PrimeraJornadade Lactancia Materna, Alimentación y Educación Infantil, promovida por la Ligade la LecheVenezuela;  quien señaló en su libro “Bésame Mucho” que no debemos hacer tan prematuramente una separación, que nuestros hijos lloran por instinto de sobrevivencia, ya que no saben si su madre volverá y recomienda el colecho, tomando las precauciones debidas; también la psicóloga Rosa Jove, quien en su libro “Dormir Sin Lágrimas”, nos explica que cada niño es diferente y lo inhumano de todos los métodos donde sugieren dejar llorar al bebe como solución, ya que estos métodos de adiestramiento del sueño ocasionan diversos problemas emocionales; por otro lado, en las redes sociales encontramos diversos blogs especializados que explican el colecho y lo recomiendan como www.crianzanatural.com ,  www.amormaternal.com, entre muchos otros.

Así que Madres ¡todas al colecho!.