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Madres y padres estarán “Contando historias de lactancia” en el Boleíta Center

En el marco de la celebración de la “Semana Mundial de la Lactancia Materna 2013”, se llevará a cabo un evento sin precedentes con el objetivo de empoderar a las familias y animarlas a lactar.

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“Mamás al día con la lactancia” organiza el evento “Contando historias de lactancia” en conjunto con el Boleíta Center para el próximo sábado 3 de agosto. El lema que acompaña este año ala Semana Mundial de la Lactancia Materna (SMLL) es “Apoyo a las madres que amamantan: cercano, continuo y oportuno”. Por tal razón queremos destacar la importancia de difundir experiencias que muestren una vivencia que inspire a madres, padres y al entorno familiar a empoderarse de su proceso y lograr una lactancia exitosa.

1Las historias serán relatadas por sus protagonistas, mujeres y hombres quienes contarán cómo lograron superar los obstáculos hasta cumplir el objetivo de lactar a sus bebés y brindarle todos sus beneficios.

Durante la jornada también estarán presentes expertos del área quiénes hablarán de temas vitales para las madres como la introducción de alimentos después de los 6 meses y cómo crear un banco de leche materna casero, ideal para las madres que deben regresar al trabajo. Contaremos también con la asistencia de consejeras de lactancia materna que atenderán dudas y preguntas de manera personalizada. Mientras tanto,los más chiquitines disfrutarán de una sesión de cuenta cuentos. El evento cerrará con con una amamantada masiva pública, para mostrar a todos que una familia que amamantar fortalece la sociedad.Se invita a embarazadas, madres en proceso de lactancia y público en general a participar de esta actividad.

2Más de 25 madres y padres enviaron sus “Historias de lactancias” al equipo organizador. De éstas sólo algunas serán presentadas en el evento y el resto podrán disfrutarlas en la página www.mamaaldia.com.ve. Cada narración muestra que la voluntad y la autodeterminación son vitales para alcanzar lactar a los bebés.

El evento “Contando historias de lactancia” es gratuito y pueden participar todos los que quieran disfrutar de un sábado ameno en el

Centro Comercial Boleíta Center. Es el 3 de agosto a las 3pm

en la terraza de la Feria de comidas. Mayor información www.mamaaldia.com, @mamaaldia, equipolactancia@gmail.com.

Sígue #historiasdelactancia o #lactancia en twitter.

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Esculturas a pie de calle: Normalizando la lactancia en público

Excelente texto tomado de: http://ecvlactando.com/2012/06/19/esculturas-a-pie-de-calle-normalizando-la-lactancia-en-publico/

Los parques, jardines, calles, plazas, entradas de edificios de uso público, … incluso los cementerios, lugar de último descanso, de muchas ciudades y pueblos están adornados con esculturas de mujeres amamantando a sus retoños.

Imágenes que pasan desapercibidas para los viandantes diarios pero que despiertan la curiosidad de los turistas. Para los primeros la presencia de la estatua no les provoca sobresalto, están acostumbrados a verla, la imagen no les provoca ni admiración ni rechazo, forma parte de su día a día cotidiano, como mucho si algún día se cruzan de frente y no van distraídos pueden esbozar una sonrisa de saludo hacia la madre y el hijo de piedra. Tan solo a los turistas les causa sorpresa encontrarse de frente con la mujer de mármol, de piedra, de metal, … con sus pechos en pleno acto de comunión con sus hijos. Esa sorpresa se materializa en dos tipos de reacciones: una admiración por la hermosura de la escena o estupor al no estar acostumbrados a visualizar esa imagen en su vida diaria.

Eso mismo es lo que sucede en nuestras calles, parques, plazas, … cuando una mujer se abre la camisa y saca su pecho para dar de mamar en público a su hijo calmando de esa forma su necesidad de alimento o afecto (ambas igual de urgentes y necesarias de satisfacer con inmediatez).

Cuando se esta acostumbrado a visualizar esa imagen en el entorno inmediato (familia, amigos, vecinos) encontrarse en el banco de enfrente con una mujer dando el pecho no produce ningún tipo de reacción, como mucho se sonríe a la madre o al niño… tal vez incluso las mujeres de mas edad se acerquen a la madre y la feliciten por su acto y rememorarán con ella su propia lactancia y maternidad.

Pero desgraciadamente en este mundo moderno y artificial que nos toca vivir la imagen predominante en el subconsciente colectivo cuando se trata de relacionar alimentación y niños es la de un artilugio de plástico llamado biberón. Por ello cuando los ojos que no conocen otra opción posible de alimentación infantil se encuentran con nuestros hijos mamando a plena luz del día en un banco cualquiera, de un lugar cualquiera, de una ciudad cualquiera, la sensación que embarga a esos ojos, a esas personas, es la de estupor, rechazo… El desconocimiento, la ignorancia, el analfabetismo biológico provoca rechazo, ira, indignación…

Si la lactancia materna fuera la opción normal de crianza cuando los ojos de los turistas se encontraran frente a frente con las esculturas que inmortalizan en piedra, mármol o metal esa parte básica de la maternidad no mostrarían estupor ni asombro. No. Mostrarían una sonrisa a la madre y el hijo de piedra y sus conversaciones además de alabar la belleza de la imagen se centrarían en los detalles de la estatua, la habilidad del artista, el realismo de los detalles…

Mientras llega el día en que abrirse la camisa y amamantar a los niños en público sea lo normal tendremos que conformarnos con alabar la belleza de estas y otras estatuas similares que adornan las calles, plazas, parques, jardines… de nuestras ciudades, que poco a poco, día a día colaboran en el proceso de normalización de la lactancia.

Reunión de Grupo de LLL Venezuela 30 de Agosto

LA LIGA DE LA LECHE VENEZUELA (LLLV) – parte de La Leche League International – es una asociación sin fines de lucro que brinda información, apoyo y ayuda a las madres que deseen amamantar a su hijo, a través de reuniones mensuales o contacto personal (GRATUITAS).

En Caracas Venezuela, existe un grupo de apoyo con reuniones mensuales a las que puedes asistir.

Si desea recibir una invitación a las reuniones, envíe un correo electrónico a lactanciaencaracas@yahoo.com

Queridas Mamás y futuras mamás:

Las invitamos a participar de nuestra reunión de grupo de LLL Venezuela del mes de agosto, a celebrarse este jueves 30 a las 10:00am en Santa Rosa de Lima. La sede de la Asociación de Vecinos de Santa Rosa de Lima, Asolima. Está ubicada entre el colegio Santa Rosa de Lima y la Federación de Tenis, al lado del Módulo de la Policía de Baruta Hay estacionamiento dentro del lugar y es bien seguro.

En esta reunión podrán compartir con otras madres y conocer sus experiencias de lactancia, aclarar dudas y pasar un rato agradable con sus bebés. Las que quieran pueden llevar algo saludable para compartir un refrigerio al final de la reunión. Las reuniones no tienen costo, y pueden asistir con quienes las apoyen en esta etapa tan hermosa e importante. También pueden invitar a quien crean que podría interesarle asistir.

Esperamos puedan acompañarnos en esta oportunidad! Por favor confirmar su asistencia por correo electrónico.  lactanciaencaracas@yahoo.com

 

Twitrevista 50 ¨Mitos de la lactancia¨ con @LactaryCriar Miérc. 01 de julio 2012

Modo Mamá es un espacio de apoyo para madres, padres, educadores y demás relacionados en el proceso de crianza, a través de entrevistas a especialistas y conversaciones sobre temas de interés.

Vida Gaviria, madre de 3, es licenciada en Idiomas con componente docente, locutora, productora nacional independiente, curiosa de temas de crianza, relaciones, y psicología. Sigue leyendo

¿Qué es lo mejor que puedes darle a tu hijo?

familia 150x150 ¿Qué es lo mejor que puedes darle a tu hijo?

Imagen tomada de http://holmantovar. blogspot.com/2009/11/ importancia-de-la-familia.html

Hace unos tres años, conocí a un hombre que estaba contento de haber comprado a su bebé, al que le faltaba muy poco por nacer, una cuna que costaba el equivalente a tres meses de sueldo mínimo. Cuando el bebé tenía apenas dos meses de nacido, él andaba desesperado porque no tenía dinero para comprar la leche de fórmula que el bebé tomaba. Recuerdo haberle dicho que si hubiese ahorrado la plata que usó para comprar la cuna, quizá tuviese hoy con qué darle de comer a su hijo. Este hombre se molestó y me dijo que yo no podía opinar porque no tenía hijos y que ya me vería querer darles lo mejor cuando los tuviese, entonces le salí con una de mis peores imprudencias: “¡entonces que coma cuna!”. Imagínense el desastre que causé.

Hoy tengo una hija y pienso que este hombre tenía razón en una cosa: quiero darle lo mejor a mi hija.

Como dije en un post anterior, esta etapa de maternidad me ha traído un pack completo de aprendizaje constante, parte de él viene del compartir con otras mamás, principalmente con mis tres hermanas, y otra parte del ensayo y error. Casi todas las cosas que he aprendido hasta la fecha, han estado relacionadas con el rompimiento de paradigmas preestablecidos de crianza.

Una de las cosas que me ha tocado aprender, y de las que más me ha impresionado, es que los padres y madres tienen distintos conceptos acerca de lo que consideran que es mejor para sus hijos. El asunto es, que por muy ilógicos y descabellados que me parezcan, debo aceptarlos como correctos. Cada quien toma sus decisiones basadas en variadísimos aspectos influyentes: experiencias previas, entorno social y cultural, ideales propios, entre otros.

En mi caso personal, y puede también que yo esté equivocada, he decidido que lo mejor que puedo darle a mi hija es una intensa educación emocional y espiritual por encima de lo material porque considero que en esta vida nada físico es realmente estable y duradero, por lo que la satisfacción que se obtenga de ellos es temporal (sí, no debo decir nada cuando un padre prefiere lo material).

Me he investigado muchas formas de hacerlo y he escogido las siguientes formas:

-       Llevando la lactancia materna a término (hasta que MI decida destetarse sola)

-      Porteando a mi hija de forma natural, con un canguro de tela, que permite que esté en contacto conmigo siempre y que se adapte a nuestra anatomía.

-       Por medio del contacto físico constante: cargando, acunando, con amapuchos y abrazos, mirando a los ojos.

-       Colechando (durmiendo) con mi pequeñita.

-       Mejorando mi calidad de trato al establecer mis relaciones interpersonales.

-       Conociendo mi cuerpo y dejando que ella conozca el suyo.

-       Bajando a su nivel, colocándome en sus zapatos, escuchando y tratando de entenderlo su llanto, validando sus sentimientos.

-       Atendiendo sus necesidades en el acto, en el entendido de que un bebé no tiene la capacidad de manipular a sus padres y que todas sus necesidades son básicas.

-       Viendo el mundo desde su óptica de niña exploradora.

-       Reaprendiendo a explorar la vida.

-       Respetando sus procesos y etapas.

-       Perdonando y cerrando viejas heridas.

-       Practicando principios de amor, tolerancia, respeto, paz, y así un día servir de ejemplo para MI.

Haciendo todas estas cosas, se me ha ido abriendo (a veces cerrando también, cuando tengo retrocesos) una nueva visión de la vida, he ido despertando poco a poco a una nueva manera de percibir las cosas. Confieso que estoy lejos de lograrlo todo y que el proceso se me ha tornado difícil, pero me siento bien orientada y eso es lo importante:

Que el instinto me indique el camino.

El instinto, sombra amiga

Imagen0612 150x150 El instinto, sombra amiga

Casi dormidas en nuestra camita

A los pocos meses de haber nacido MI, cuando por fin estuve sola en mi casa, libre de la presión social de la que hablé en un post anterior, empecé a escuchar una voz en mi mente y en mi corazón. Empecé a tener impulsos que contradecían lo que había aprendido sobre crianza.

Confieso que me provocaba dormir con Mariana. En la madrugada, cuando se despertaba a pedir teta, la pasaba a mi cama y allí nos descubría dormidas el amanecer. En las noches, la dormía meciéndola en mis brazos y cantándole canciones. Viendo miles de imágenes en Internet, me hice unos rebozos para cargarla siempre conmigo. Eran horribles, pero nuestros, jejejejeje, y bastante cómodos. También los usaba para dormirla.

También empecé a sentir deseos de estar siempre con ella porque me parecía que aquellas personas maravillosas que la cuidaban mientras yo trabajaba no iban a entender y respetar mis decisiones acerca de cómo debía ser su alimentación y crianza. Yo sabía que harían lo que están acostumbrados a hacer: seguir los paradigmas culturales que poco a poco he ido rechazando.

Al principio eran como pequeños actos de rebeldía que me hacían sentir satisfecha y calmaban los llantos de MI. Luego comprendí que era normal lo que sentía, además de ser muy sano y beneficioso para nosotras dos. Esos pensamientos y deseos nacían en lo más primitivo de mí: era mi instinto.

¿Qué es, entonces, el instinto?

Dios nos ha dado un cuerpo de ingeniería perfecta. Este cuerpo tiene un mecanismo hormonal que rige ciertas acciones. A este mecanismo lo conocemos como instinto.

La más hermosa de las funciones que he descubierto hasta ahora es la conservación de la especie humana por medio del amor. El instinto nos invita y seduce a cargar a nuestro bebé cuando llora, a tenerlo siempre encima o a la vista cuando ya están más grandes, a abrazarlos, cantarles, hablarles suavecito, a mirarlos a los ojos, a darle teta cuando se cae y llora.

La especie humana está condicionada a necesitar y prodigar amor para existir. La hormona del amor (oxitocina) es que la que induce a amarnos, reproducirnos, parirnos, amamantarnos, acunarnos, dormir juntos, abrazarnos y transmitirnos amor en las miradas. Somos hechos así y cuesta mucho más negarlo que aceptarlo. Eso explica el por qué sentimos cargo de conciencia si no cargamos a nuestro bebé que llora en la cuna.

Incluso es lo que  nos indica qué hacer en momentos de emergencia, por ejemplo, he descubierto que cuando estoy desesperada, tengo miedo y no sé qué hacer, simplemente debo respirar profundo y escucharme. Es como si mi cuerpo se pusiese en sintonía con Dios (o como lo quieran llamar), yo pudiese escucharlo y hasta sentirlo y sentir su impulso ciego. Ese es un milagro que nos hemos empeñado en esconder porque el progreso indica que el instinto es animal y se considera un retroceso al homo erectus.

Escuchar al instinto me ha dado la seguridad de que soy buena madre a pesar de todos los errores que pueda cometer. Me hace sentir que puedo con esta responsabilidad que algunas veces se muestra inconmensurable.

El instinto es como un programa de computadora que viene instalado en mi disco duro, que hace de la maternidad (y la paternidad) algo supernatural, una carga ligera de llevar, un conocimiento ancestral grabado en mis genes mucho antes de nacer.