A principios de este año 2012, escribí sobre el significado de parir para la mujer, escrito que realice a petición de Carlos Saladen-Vargas http://www.csaladenvargas.info/ fotógrafo venezolano que participó en una exposición colectiva titulada PHOTO-SOUP del 21 April al 12 Mayo 2012 en la Galería Unit 24 en Londres http://www.photo-soup.org/exhibitions/photo-soup-unit-24-london/
Carlos participó con una imagen del nacimiento de su primera hija. Así que luego de escuchar el relato de la madre y después de que el padre fotógrafo especificara sus requerimientos, esto fue lo que surgió:
Nacer a la maternidad
Cuando una mujer nace a la maternidad transita por otro mundo, esta ajena a su entorno, vive para sus entrañas, la posee una energía vital que sobrepasa razonamiento humano. Se desgarra, se abre, se expande porque esta dando vida y lo entrega todo por el todo.
Es la vuelta a lo originario y esencial, es la respuesta a un código genético que hace que una mujer pueda parir, dar vida, dar luz y por eso la mujer que pare, se alza y grita: “el parto el nuestro”, sin importar intervención médica, condición salubre, miradas ajenas, luces frías e incandescentes o incluso: la cámara.
Así, Adriana, la esposa de Carlos (el lente que la mira), nos dice: cuando se está pariendo no hay pudor porque es desnudez de alma, el cuerpo es más que cuerpo, se desinhibe y se expande más allá de la vanidad. Por eso el rostro de Adriana no advierte lo que el lente de Carlos está captando, eso poco importa.
Quien no está pariendo, en este caso el público espectador, tiene una mirada diferente, ajena, lejana, no entiende, porque vive desde afuera y solo alcanza a ver lo obvio, lo grueso, lo raro, ¿acaso lo grotesco?
El mirar-vivir-nacer de Adriana
El primer encuentro con la bebe es la continuación del misterio de nacer a la maternidad. Bañada, empapada en hormonas, las hormonas del amor, la mujer mira con plenitud y profundidad a ese otro ser que emerge de sus entrañas para seguir estando enlazadas, madre e hija, extra útero, aún continúan vinculadas.
Recibimos hoy esta imagen, esta fotografía, como un regalo con lenguaje universal en honor a su hija, Sofía, para que en un instante podamos ver a una madre nacer, entregarse con valentía y recibir a su hija recién llegada a esta parte del mundo.
Una versión de la foto original la podemos ver en la página de Carlos Saladen-Vargas, aquí http://www.csaladenvargas.info/projects/untitled–nacer-a-la-maternidad–2012/ aunque se trata de un detalle de la foto, es una foto bastante explicita y al tratarse de un tamaño grande, la imagen es bastante contundente, logrando captar la atención del público, aunque no se pueda mirar tranquilamente de frente.
Lo interesante es que la combinación de foto y escrito fue reveladora. La gente se interesó en la foto pero el impacto de la primera mirada invitaba a leer el texto que revelaba su sentido. Ejemplo de esto fue lo expresado por una mujer: ”Oh my god I love this piece of writing! Thanks for sending it to me. I just read it to my mum and she thinks it captures the process of childbirth in the best way she’s heard- she says it especially articulates the feeling of being slightly alien to your surroundings and apparently its a very personal almost ‘cosmic’ experience that completely takes you out of yourself and conventional self-awareness-…” En resumen: lo escrito captura el proceso de nacimiento de la mejor manera, como una experiencia muy personal casi cósmica.
No fue fácil escribir sobre esta imagen, sin las palabras de Adriana, la mujer que pare en la foto, no hubiera podido iniciar.






